El chalé de Fitoria en el que tres niños de entre ocho y diez años estuvieron retenidos durante casi cuatro años no era ni mucho menos «la casa de los horrores», como la bautizaron en su día los primeros policías que accedieron al interior de la vivienda, en abril del año pasado. Al menos eso es lo que defienden los abogados de los padres de los pequeños, que este martes acudieron a la sección segunda de la Audiencia Provincial para asistir a sus clientes durante la primera sesión del juicio al que se enfrenta el matrimonio, un alemán de 53 años y una estadounidense de 48 que también tiene la nacionalidad alemana a raíz de su matrimonio. La Fiscalía pide para ellos penas que suman 25 años y cuatro meses de prisión por delitos de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar y detención ilegal. Más información
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