Las exmonjas del convento burgalés de Belorado están ya realizando la mudanza para abandonar el edificio con el fin de evitar que el jueves agentes de la Guardia Civil procedan a su desalojo por orden judicial después de perder la batalla con la Iglesia en los tribunales. La ex religiosas están trasladando sus enseres y pertenencias desde el cenobio burgalés al de Santa Klara de Orduña.
«Durante estos días, las religiosas están dedicando largas jornadas, día y noche, a limpiar y ordenar el monasterio con el objetivo de dejar todas las instalaciones en el mejor estado posible», ha señalado su portavoz, Francisco Canals.
«Como parte de este proceso, se adjuntan fotografías y diversas pruebas que acreditan el buen estado en el que se está dejando el inmueble. Con ello se pretende ofrecer total transparencia y evitar posibles suspicacias o interpretaciones erróneas sobre el estado del monasterio una vez finalicen las labores», señala un comunicado remitido a los medios de comunicación.
Las religiosas reiteran su compromiso de entregar todas las dependencias debidamente cuidadas y ordenadas tras completar el proceso de traslado.
El monasterio de Orduña no será, sin embargo, el destino final de la monjas. Según Canals, tienen «tres o cuatro» propuestas de varios pueblos del norte de España que están sopesando después de recibir otras 40 «a través de su campaña web». Canals ha reconocido que las exmonjas se encuentran «tocadas y sufriendo mucho», preparándose para el momento final del abandono del convento.
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