Europa ha puesto la primera ‘pica en Flandes’ para solucionar el problema de la vivienda. El Parlamento Europeo ha aprobado este martes su primer informe diagnóstico y batería de propuestas y soluciones para atajar la crisis que azota al Viejo Continente, que se sustenta en un aumento radicar de la oferta —con un déficit estimado de diez millones de casas— y en el lanzamiento de una «alianza europea por la vivienda».
Durante su intervención Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda, puso sobre la mesa que este problema «erosiona los valores sobre los que construyó la Unión Europea» e involucra a todos los estamentos de la sociedad. «Es una crisis que afecta a nuestros jóvenes, nuestros mayores y a los más vulnerables, los que no tienen un hogar. Incluso, a las personas sobre las que construyen nuestras sociedades, trabajadores sanitarios o profesores. No podemos cruzarnos de brazos y permitir que sufran nuestros ciudadanos y que se erosionen nuestros valores», sentenció.
Borja Giménez Larraz, parlamentario del Partido Popular Europeo (PPE) y ponente del informe, subrayó que Europa «necesita construir diez millones de viviendas para cubrir la demanda existente». «Si no aumentamos la oferta, los precios seguirán subiendo y los jóvenes seguirán sin poder emanciparse», añadió. Jørgensen aseguró que se ha alcanzado un «amplio consenso a la hora de interpretar esta crisis», además de que se comparte la «visión para encontrar la solución». «Queremos emplear todas las herramientas que tenemos a nivel europeo para conseguir marcar una diferencia entre todas aquellas personas que se ven afectadas. Propongo establecer una alianza europea por la vivienda«, dictó el comisario de Energía y Vivienda.
Dan Jørgensen, comisario de Energía y Vivienda, durante su intervención este martes en el Parlamento Europeo / Mathieu CUGNOT
Aunque los diferentes grupos del Parlamento Europeo expresaron durante el pleno sus diferentes puntos de vista, Inese Vaidere, del PPE, puso sobre la mesa una de las principales características de esta situación, que no afecta por igual ni de la misma forma a todos los estados miembros. «El alquiler turístico y de corta duración es un corto plazo es un problema en el sur de Europa, pero en los países bálticos hay otro, donde se arrastran las consecuencias de la era soviética», comentó. Aodhán Ó Ríordáin, parlamentario de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, aseguró que «la Unión Europea debe intervenir donde los estados miembros han fracasado, en la protección de los inquilinos y los propietarios«. El PSOE europeo exige la acción de la UE para ayudar a las ciudades y regiones a apoyar a los europeos que luchan por alquilar o comprar una vivienda decente y asequible.
Maria Georgiana Teodorescu, de los Conservadores y Reformistas Europeos, calificó la situación como «la mayor crisis de vivienda desde la Segunda Guerra Mundial» y exigió más financiación y fondos. En este sentido, Vaidere, del PPE, pidió «hacer partícipe» de este problema al Banco Europeo de Inversiones (BEI). Brigitte Van Den Berg, del grupo Renew, donde está representado el PNV, puso el foco en la burocracia, señalando que «Europa puede facilitar desarrollar vivienda más barata aunque no puede construirla» directamente.
Entre los más críticos con los postulados del informe se encuentra el grupo político de los Verdes, en el que están representadas formaciones políticas españolas como Comuns, Compromís, BNG o ERC, que denunció que el documento «propone medidas en favor de los que han causado esta crisis». «Las casas tienen que ser para las personas no para rentabilidad. La vivienda es un derecho humano y tenemos la responsabilidad de que cada ciudadano de la Unión Europea tenga un lugar al que llamar hogar», explicó María Ohisalo. El español Vicente Marzà, de Compromis, en su intervención, aseguró: «Lo que ustedes proponen no va a solucionar el problema de la vivienda, lo va a agravar, que es lo que ha pasado en todos estos años. Desregular para construir sin límite solo nos ha llevado a un aumento de precios y destrucción del territorio».
La portavoz del grupo The Left, al que pertenecen EH Bildu, Sumar y Podemos, fue un paso más allá: calificó a los autores como «vagos» y les acusó de haberse reunido más veces con Airbnb que con los sindicatos de inquilinos y de que el informe se ha elaborado únicamente en favor del sector inmobiliario. Irene Montero, de Podemos, puso el foco en los grandes tenedores: «Las familias no encuentran casas y los fondos de inversión las compran por decenas sin verlas. […] Habría que expulsar a todos los fondos buitres norteamericanos de Europa. Eso sí que es una invasión».
Cinco puntos del informe del Parlamento Europeo
El informe, que se ha sometido a votación este martes en el Parlamento Europeo, se sustenta en cinco puntos. El primero, el principio de subsidiariedad, que reconoce que Europa «debe ser un catalizador» — en palabras de Borja Giménez Larraz, del PPE—, pero que el problema actual es diferente en cada uno de los estados miembros, que deberán ser los encargados de atajarlo. «Proponemos un paquete europeo de simplificación para la vivienda, que reduzca la burocracia, incluya permisos de construcción más rápidos y digitales, revise la directiva del IVA para aplicar tipos superreducidos a la construcción, renovación y alquiler de vivienda, movilice suelos públicos y terrenos industriales abandonados y blinde el derecho a la propiedad privada», resumió el europarlamentario.
El tercer punto reconoce que para atajar la crisis se necesita más financiación e inversión, en un modelo que debe ser público, a través de fondos europeos y un papel predominante del BEI, pero que debe tener en cuenta la atracción de capital privado. El cuarto aspecto que tiene en cuenta es el apoyo a los que «más lo necesitan», con una proclama clara: Europa no puede permitirse que los que sostienen las ciudades no pueden permitirse vivir en ellas. Por último, el documento exige el acceso a más datos y más fiables para atacar la situación. «La vivienda es uno de nuestros grandes retos y dar esperanza a millones de europeos», concluyó el Giménez Larraz.
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