El Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo, es una fecha para celebrar avances, pero también para reflexionar sobre los retos que aún persisten en ámbitos como el liderazgo, la igualdad y el deporte. En los últimos años, el deporte femenino ha experimentado un crecimiento sin precedentes, impulsado por referentes que abren camino dentro y fuera del terreno de juego. En este contexto, voces como las de Sonia Bermúdez, seleccionadora nacional del equipo femenino español de fútbol; Reyes Bellver, directora de Fútbol Femenino en la RFEF y referente internacional en derecho deportivo; y Marta Cabanillas, del equipo de Marketing de Mapfre España y vinculada al patrocinio deportivo, representan distintas perspectivas de un mismo objetivo: seguir construyendo un ecosistema deportivo más igualitario, con mayor visibilidad y oportunidades para las mujeres.
“El Día de la Mujer es importante, pero todavía queda mucho camino por recorrer. Hay que trabajarlo cada día, pasito a pasito, desde el ámbito en el que cada uno esté”
Bermúdez, que acaba de regresar de Turquía tras los últimos compromisos internacionales, ha explicado que la Selección Española ya está inmersa en el camino hacia Brasil. España se juega la clasificación en un grupo exigente junto a Islandia, Ucrania e Inglaterra. “Hemos empezado bien, con una victoria 3-0 ante Islandia y otra 1-3 frente a Ucrania. Ahora tenemos un partido fundamental contra Inglaterra y ojalá podamos seguir nuestro camino hacia Brasil”, ha señalado la seleccionadora. Más allá de los resultados, Bermúdez defendió la importancia de seguir reivindicando la igualdad todos los días del año. “El Día de la Mujer es importante, pero todavía queda mucho camino por recorrer. Hay que trabajarlo cada día, pasito a pasito, desde el ámbito en el que cada uno esté”, afirma.
Referentes que abren camino
Las tres participantes han coincidido en que el progreso del deporte femenino se sustenta sobre el trabajo de muchas mujeres que abrieron camino antes. En el caso de Bermúdez, su principal referente está muy cerca: su madre. “Jugó al fútbol en una época en la que era casi imposible para una mujer. Cuando se quedó embarazada de mi hermana lo dejó, pero siempre nos apoyó y nos ayudó a seguir adelante”, recordó. Para Reyes Bellver, el ejemplo también llega del entorno familiar. La directora de fútbol femenino de la RFEF mencionó a su abuela como inspiración por su valentía y su determinación para formarse en una época complicada para las mujeres. “Siempre me decía que había que luchar por tus sueños y decir lo que piensas. Crecí con esa idea de valentía”, explica.
“Se reconoció algo tan básico como la baja por maternidad remunerada para jugadoras y entrenadoras, y también medidas como las salas de lactancia, entre otras”
Bellver es una de las figuras clave en la evolución normativa del fútbol femenino a nivel internacional. Durante su trabajo como asesora externa para la FIFA participó en reformas históricas del reglamento del estatuto del jugador, incorporando derechos vinculados a la maternidad. “Se reconoció algo tan básico como la baja por maternidad remunerada para jugadoras y entrenadoras, y también medidas como las salas de lactancia, entre otras”. Estas medidas, hoy obligatorias para las 211 federaciones que forman parte de la FIFA, suponen un paso importante hacia la igualdad en el deporte profesional.
Un deporte que se profesionaliza
El fútbol femenino ha vivido en los últimos años un punto de inflexión marcado por la profesionalización de las competiciones, el aumento de la visibilidad y el impacto de los éxitos deportivos. Bermúdez recordó que en sus inicios el escenario era muy distinto. “Jugábamos en campos de tierra, no había televisión en los campos y era muy difícil pensar que podrías vivir del fútbol”. Hoy la situación ha cambiado, pero la seleccionadora insiste en la importancia de que las jugadoras se formen académicamente. “El 90% de las mujeres futbolistas están estudiando o tienen una carrera. Es fundamental porque la carrera deportiva no dura toda la vida ya que la retirada es antes de los 37 o 38 años”, sostiene. Para Bellver, el crecimiento del fútbol femenino demuestra que el talento necesita oportunidades y recursos. “El problema nunca fue el talento, sino que el deporte femenino partía de una posición de salida distinta. Cuando llegan los recursos y la visibilidad, los resultados aparecen”, apunta.
Imagen del encuentro. / Mapfre
El papel de las empresas
En este proceso de transformación también juegan un papel clave las empresas que apuestan por el deporte femenino. Desde Mapfre, Marta Cabanillas defiende que el patrocinio va mucho más allá de la visibilidad de marca. “Nosotros apostamos no solo por dar visibilidad a nuestra nueva marca, sino que pretendemos desarrollar valores como la igualdad, la diversidad y el esfuerzo, que forman parte de nuestra cultura corporativa y que vemos reflejados en un entorno como el de la Selección”, explica. La compañía impulsa además actividades que acercan el deporte a sus empleados y familias, desde experiencias en partidos hasta iniciativas para niños y niñas que acompañan a las jugadoras al campo.
“Mapfre pretende desarrollar valores como la igualdad, la diversidad y el esfuerzo, que forman parte de nuestra cultura corporativa y que vemos reflejados en un entorno como el de la Selección”
Mapfre apuesta por acercar la emoción del deporte y en los últimos años se ha vinculado al fútbol como patrocinadora de la Copa del Rey Mapfre y de la Selección Española (masculina, femenina y sub-21). Gracias a estos patrocinios, la aseguradora puede llegar de una forma más natural y cercana a sus públicos, tanto en España como a nivel internacional. “El fútbol tiene una conexión emocional enorme y nos hace compartir orgullo y alegría”, concluye Cabanillas.
Liderazgo y trabajo en equipo
En el ámbito del liderazgo, las participantes coincidieron en una idea: liderar no significa imponer, sino construir equipos. Bellver lo define como “la capacidad de que los demás también se conviertan en líderes”. Bermúdez trasladó ese concepto al vestuario de la selección: “Confío mucho en delegar y en que cada persona del equipo pueda desarrollar su propio liderazgo. Nadie tiene la verdad absoluta”. Ese enfoque colectivo es también la base del éxito deportivo. Según la seleccionadora, un equipo funciona cuando cada miembro conoce su papel y se siente valorado. “Primero tratamos a las jugadoras como personas y después hablamos de fútbol. Con respeto, claridad en los roles y trabajo en equipo, el rendimiento llega”, señaló.














