- El déficit de pediatras ha aumentado en los últimos años
- Castilla y León y Castilla-La Mancha, entre las más afectadas
- Un modelo de formación que prioriza el hospital
- Riesgo de que el déficit se cronifique
- El papel clave de la pediatría de Atención Primaria
En la actualidad, tres de cada diez plazas de Pediatría de Atención Primaria están sin cubrir, una situación que deja a más de 1,9 millones de niños y adolescentes sin tener garantizada la atención por un pediatra en su centro de salud.
El problema afecta a todas las comunidades autónomas y se ha intensificado en los últimos años, según los datos que maneja a Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) a los que ha tenido acceso Confidencial Digital.
El déficit de especialistas en el primer nivel asistencial supone un desafío creciente para el sistema sanitario, ya que la Atención Primaria es la puerta de entrada al sistema para la mayoría de los menores y el espacio donde se realiza el seguimiento continuado de su salud.
El déficit de pediatras ha aumentado en los últimos años
Los análisis realizados por la asociación muestran que la falta de pediatras en los centros de salud no ha dejado de crecer en los últimos años.
En 2018, el déficit de especialistas en Atención Primaria se situaba en torno al 26% de las plazas necesarias, mientras que en la actualidad la cifra se aproxima al 30%, lo que supone casi tres de cada diez puestos sin cubrir por un pediatra especialista.
En términos absolutos, esta carencia implica que más de 1,9 millones de menores de entre 0 y 14 años no tienen garantizada la atención por un pediatra en su centro de salud, una cifra que ha aumentado en aproximadamente 360.000 niños desde 2018, cuando comenzaron a realizarse estas estimaciones.
Cuando una plaza de pediatría queda vacante, las consultas pueden ser asumidas por médicos de familia, repartidas entre otros profesionales o quedar temporalmente sin especialista asignado, lo que dificulta el seguimiento continuado de la salud infantil.
Además, los pediatras advierten de que esta situación incrementa la presión asistencial sobre los profesionales disponibles, que deben atender a un mayor número de pacientes.
Castilla y León y Castilla-La Mancha, entre las más afectadas
El estudio presentado por la asociación revela también importantes diferencias entre comunidades autónomas en la formación de pediatras destinados a Atención Primaria, un factor clave que explica el déficit actual.
Entre los casos más llamativos se encuentran Castilla y León, donde solo el 6% de los residentes de último año de Pediatría se están formando en Atención Primaria, y Castilla-La Mancha, que no cuenta con ningún residente en esta área de capacitación.
En el extremo opuesto se sitúan País Vasco y Murcia, que presentan los porcentajes más altos de formación en pediatría de Atención Primaria. Sin embargo, ni siquiera estas comunidades superan el 35% de residentes formándose en este ámbito.
Los pediatras alertan de que estas diferencias territoriales pueden traducirse en problemas de acceso a la atención pediátrica en determinadas zonas, especialmente en áreas con menor disponibilidad de especialistas.
Un modelo de formación que prioriza el hospital
Para los especialistas, uno de los factores que explica el déficit de pediatras en los centros de salud es el modelo actual de formación médica especializada.
En España, solo el 22% de los residentes de Pediatría de último año se están formando en Atención Primaria, a pesar de que este ámbito representa más del 65% de los pediatras que ejercen en el sistema sanitario.
Por el contrario, la mayoría de los nuevos especialistas se forman en pediatría hospitalaria, un ámbito que concentra aproximadamente el 35% de los profesionales, pero en el que se está formando el 65% de los residentes.
Esta desproporción se refleja también en la evolución de las plazas en los últimos años. Según los datos analizados por los pediatras, las plazas hospitalarias de Pediatría han aumentado tres veces más que las plazas de Atención Primaria en los últimos quince años.
Los profesionales advierten de que esta tendencia no responde a las necesidades reales del sistema sanitario, ya que la mayor parte de la atención pediátrica se realiza en los centros de salud.
Riesgo de que el déficit se cronifique
Desde la asociación señalan que, si no se adoptan medidas, la falta de pediatras en Atención Primaria podría cronificarse en los próximos años.
El problema no solo radica en la escasez actual de especialistas, sino también en la estructura del sistema de formación, que continúa orientando a la mayoría de los nuevos pediatras hacia el ámbito hospitalario.
Los pediatras de Atención Primaria advierten de que no garantizar el acceso a estos especialistas puede generar desigualdades en la atención sanitaria infantil.
Cuando los centros de salud no cuentan con pediatras, algunas familias optan por acudir a consultas privadas, una alternativa que no está al alcance de todos los hogares.
El papel clave de la pediatría de Atención Primaria
Los especialistas recuerdan que la pediatría de Atención Primaria desempeña un papel fundamental en la salud infantil, ya que permite realizar un seguimiento continuado del desarrollo de los menores, detectar problemas de salud de forma precoz y orientar a las familias sobre hábitos saludables.
Diversos estudios, señalan los pediatras, muestran que la intervención de estos profesionales mejora los indicadores de salud infantil y es la opción preferida por la mayoría de las familias.
Por este motivo, consideran que garantizar el acceso a pediatras en los centros de salud debería ser una prioridad para las administraciones sanitarias.













