El italiano Jannik Sinner no pudo con el serbio Novak Djokovic en las semifinales del Masters 1000 ATP, tropezó en cuartos de Doha ante el joven checo Jakub Mensik. Sendas derrotas ante el más laureado de la historia y un nº 12 mundial acercándose al top-10 a sus 20 años, respectivamente.
Casi resulta una anomalía que el transalpino, 24 años y nº 2, no tenga todavía ningún título ATP entrando en el mes de marzo. También extraña que haya sufrido dos derrotas en torneos consecutivos en pista dura, su especialidad.
Sinner es una máquina que no suele desajustarse por sí misma. Tiene un funcionamiento regular, que sólo suele perder su ritmo ante la exigencia del nº 1, Carlos Alcaraz. Recuperó la candencia ascendente constante en la tercera ronda del Masters 1000 ATP de Indian Wells, superando el peor inicio posible.
Sinner batió al canadiense Denis Shapovalov, 26 años y nº 39, por 6-3 y 6-2 en 1h.11′. El de San Cándido engordó sus números sobre los zurdos, ante quienes cuenta diecinueve victorias seguidas. La racha en cancha dura ante rivales fura del top 20′ y desde 2024 es favorable 61-1.
Pasó a octavos, contra el brasileño Joao Fonseca o el estadounidense Tommy Paul. Sinner sigue bajo sospecha por sus problemas de calambres en situaciones meteorológicas extrema. Y en Indian Wells puede apretar mucho el calor. No ha llegado nunca a la final, se quedó en ‘semis’ en 2023 y 2024.
El comienzo de Sinner asustó en ‘Tennis Paradise’. Entregó en el juego inaugural su saque en blanco, cometiendo además dos dobles faltas. Peor, imposible. Pero reaccionó enseguida, para acallar las alarmas, y recuperó el ‘break’ en blanco ante un Shapovalov que no ha confirmado sus perspectivas de crack, y eso que muy joven se metió en el top-10 y cazó a grandes oponentes.
El norteamericano es muy irregular, comete muchos errores infantiles. Ayudó con sus siete dobles faltas a pacificar el día a Jannik Sinner, que enterró ese mal primer juego con un triunfo incontestable. Ante un débil ‘Shapo’.













