Las elecciones autonómicas del Archipiélago se celebrarán, si el presidente Fernando Clavijo no las adelanta, el 30 de mayo de 2027, coincidiendo con el Día de Canarias. Los comicios generales, según todas las declaraciones públicas efectuadas por el inquilino de Moncloa, Pedro Sánchez, serán el 25 de julio de ese mismo año. Sin embargo, la fragilidad del Gobierno central en el Congreso, que le impide no solo sacar adelante varias leyes, sino aprobar unos presupuestos del Estado –unido a los casos de corrupción alrededor del PSOE, el ministerio de Transportes y el entorno familiar del jefe del Ejecutivo– ha sacado a pasear de forma recurrente durante los últimos doce meses el fantasma de que los españoles sean convocados en las urnas antes de las fechas previstas en el calendario.
¿Si se adelantan los comicios generales y Sánchez los hace coincidir, en un ‘superdomingo’, con los autonómicos de mayo la extrema polarización afectará a las elecciones autonómicas y locales, como ya sucedió en 2023, en un momento en que todas las encuestas –incluidas las internas que maneja CC– vaticinan un desplome del PSOE, un estancamiento del PP y un incremento más que notable de Vox? Es más, ¿Clavijo tiene en mente adelantar los comicios canarios para evitar esa posible ‘jugada’ del presidente del Gobierno central y cortocircuitar la posibilidad de que la cita estatal contamine a las autonómicas?
El hemiciclo acoge un un sucedáneo de enfrentamiento electoral un año antes de la cita con las urnas
Este es el escenario en el que se enmarca el Debate sobre el estado de la nacionalidad canaria que arranca este martes en el Parlamento regional, hasta el punto de que el hemiciclo puede convertirse en un sucedáneo de disputa preelectoral en el que no será tan importante el relato que haga el presidente Clavijo sobre los logros conseguidos por su Gobierno de coalición con el PP -apoyado por ASG y AHI–y las propuestas de futuro inmediato.
Imagen de archivo del presidente Fernando Clavijo (i) y el portavoz socialista, Sebastián Franquis, en el patio del Parlamento. / Álex Rosa
Sin papeles ni guion
Lo más interesante será, en este contexto, el interlineado más político de los mensajes que lance Clavijo en los distintos enfrentamientos dialécticos cara a cara no solo a sus socios sino a la oposición. Sobre todo porque el llamado ‘modo canario’ – basado en diálogo frente a la crispación que existe en la escena política española y la búsqueda de grandes acuerdos parlamentarios para afrontar los desafíos estructurales a los que se enfrenta el Archipiélago– ha naufragado y la práctica totalidad de los puentes de entendimiento entre el Ejecutivo regional con el PSOE y NC-Bc están rotos, como quedó claro en los últimos debates sobre el sistema de financiación, el incremento de tasas aéreas por parte de Aena, los obstáculos que pone el Estado para cumplir la ley que obliga a trasladar a centros de acogida de la Península los menores migrantes no acompañados –incluidos los que han pedido asilo– y, sobre todo, con el ‘decreto Canarias’.
Por ese motivo el presidente Clavijo subirá a la tribuna sin papeles, sin un discurso escrito de antemano, para mostrar que tiene a Canarias en la cabeza y que no necesita un guion previo para desgranar ni las políticas que ha puesto en marcha ni adelantar las que tiene previsto aprobar en los próximos 365 días. Esa falta de libreto es, precisamente, la que se esgrimirá desde la oposición para demostrar que Clavijo está «desnortado» y que pilota el Gabinete «con ocurrencias» y sin una hoja de ruta clara.
El jefe del Ejecutivo subirá a la tribuna de oradores sin papeles ni un discurso escrito de antemano
Disenso
El consenso en el que se basa el ‘modo canario’ saltó por los aires en los últimos meses y el episodio que mejor ejemplifica este disenso es el plantón que el 30 de enero dieron tanto el PSOE como NC a Clavijo con relación a convertir en ley la ‘agenda canaria’ que sirvió para que CC apoyara en 2023 la investidura de Sánchez.
Pero la máxima presidencial de que «con el diálogo ganamos todos y con el enfrentamiento pierde Canarias» también se diluyó en los debates políticos referidos al nuevo sistema de financiación autonómica, hasta el punto de que llegó a decir que «Canarias se tiene que rebelar» ante lo que considera un trato injusto que, sin embargo, se defiende desde las filas socialistas con el ministro Ángel Víctor Torres a la cabeza –y previsible adversario de nuevo en las urnas en 2027– por entender que supondría una inyección adicional de más de 1.100 millones de euros anuales para las islas.
Complicado equilibrio
Durante estos tres años y medio de legislatura Clavijo transitó por el difícil equilibrio político entre su principal socio en Canarias -el PP- y el que tiene en el Congreso de los Diputados y en el Ejecutivo central -el PSOE-, ya que el voto de la diputada Cristina Valido fue valioso para la investidura de Sánchez y la posterior y complicada matemática parlamentaria nacional y, a cambio, Clavijo tenía en teoría el respaldo del Gobierno central para desarrollar la ‘agenda canaria’.
Pero ese equilibrio se ha roto en detrimento del PSOE. Clavijo llamó a principios del verano «indecentes» a los socialistas y afirmó que la actitud crítica del principal partido de la oposición contra el PP por su actitud de bloqueo en la recepción de menores migrantes»raya lo esquizofrénico», por lo que pidió al portavoz del PSOE, Sebastián Franquis, que tuviera «un poco de vergüenza», sobre todo porque el Estado ha puesto impedimentos a la hora de cumplir las distintas sentencias del Tribunal Supremo (TS) para asumir a los niños y niñas migrantes sin progenitor que pidieron asilo. Previamente, el portavoz socialista afirmó que «ningún presidente anterior hubiera permitido ni consentido el desprecio y el bloqueo que está ejerciendo su socio de gobierno a esta tierra al impedir que se aplique la solidaridad en la acogida de menores migrantes».

Luis Campos, portavoz parlamentario de NC-Bc, en su escaño del Parlamento. / E.D. / L.P.
Aumento de decibelios
Ese aumento de decibelios ha ido a más, lenta pero de forma inexorable, en los últimos meses hasta el punto de que los socialistas han acusado al presidente de Intentar imponer su relato político en Canarias» a través de la creación de grupos de trabajo, sin medidas concretas y «anuncios para salir en la foto y vender mucho humo para esconder su falta de gestión». Como resume Franquis, «no hay ninguna región turística en el mundo cuyos niveles de pobreza y desempleo superen la media de sus respectivos países, solo pasa eso en Canarias».
Una crítica a la que se ha unido NC-Bc, sobre todo desde que Clavijo no ha escondido su interés por pactar de cara a la próxima cita con las urnas con Primero Canarias, los escindidos de la formación fundada por Román Rodríguez y que ahora lidera Luis Campos.
Sin proyecto sólido
Para los autodenominados ‘canaristas’, Clavijo carece de un proyecto sólido para afrontar los grandes retos del Archipiélago, fortalecer los servicios públicos y elevar el nivel de vida de la ciudadanía de las Islas, ya que el presidente utiliza el Gobierno y el Parlamento como escenarios de confrontación partidista en lugar de como instrumentos de negociación eficaz en defensa de Canarias y sus residentes.
Para los dos principales partidos de la oposición, el presidente no ha sabido solucionar las grandes emergencias sociales que vive el Archipiélago y, para Clavijo, ha sido el Estado quien ha remado en contra.
Los hitos de un disenso
22 de julio: El presidente Fernando Clavijo llama «indecentes» a los socialistas por sus críticas al PP por boicotear la distribución de menores migrantes y tildó de «esquizofrénica! la actitud del mismo partido de Pedro Sánchez, que incumple con los niños que pidieron asilo. El PSOE canario pidió reprobar al vicepresidente Domínguez.
15 de enero: El presidente Fernando Clavijo afirma que «el conjunto de la sociedad canaria deberíamos rebelarnos» contra el sistema de financiación autonómica diseñado por la vicepresidente y ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
30 de enero: PSOE y NC dan plantón al presidente Clavijo por convertir el ‘decreto Canarias’ en un «paripé» y considerar que el texto no es más que !un teatro político para confrontar! con Moncloa.
24 de febrero: El presidente Clavijo reclamó la participación de las instituciones canarias en la gestión aeroportuaria y así evitar que Aena siga tratando al Archipiélago como «una vaca para ordeñar», llevando los beneficios «a otras partes del territorio» nacional. «Parece que hay comunidades de primera y de segunda, en función de la aritmética parlamentaria», se quejó.
Suscríbete para seguir leyendo









