Las redes sociales son una herramienta de gran valor, pero también albergan importantes riesgos, especialmente para los más jóvenes. Esta preocupación ha centrado unas jornadas sobre el uso de estas plataformas en Gijón, donde se ha abordado el problema desde la perspectiva de la salud mental y la policial. La ciberdelincuencia entre menores está en aumento, y surge la duda de si son conscientes de que pueden cometer un delito a través de su móvil.
Para abordar esta situación, la Policía Nacional, junto a la Guardia Civil, ha implementado el Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los centros educativos. Según ha explicado el inspector de la Policía Nacional, Claudio Alperi, se imparten charlas formativas para concienciar sobre el buen uso de internet y las redes sociales. El inspector considera que, aunque muchos jóvenes conocen los riesgos, «otros no tienen ese conocimiento».
Talleres sobre los peligros en la red
Los talleres se centran en informar a los estudiantes sobre los peligros a los que se exponen en la red. Se tratan temas como el ciberbullying, el sexting o el grooming. Además, se alerta sobre fenómenos menos conocidos como el ‘phubbing’, que Alperi describe como «ese acto de ignorar a una persona y al entorno por concentrarse en la tecnología, es decir, ese enganche que tienen los jóvenes y también los adultos al móvil».
Adolescente utilizando la aplicación de redes sociales Instagram en su teléfono móvil
El objetivo es proporcionarles herramientas para que eviten convertirse en víctimas y sepan cómo actuar. La principal recomendación es clara: «Ante cualquier problema, deben acudir a un adulto de confianza, como puede ser un profesor o sus padres, o aquí, a la Policía».
Ante cualquier problema en internet, un menor debe acudir a un adulto de confianza, o a la Policía»
Inspector de la Policía Nacional en Gijón
Principales amenazas en la red
Consultado por los problemas más habituales detectados en Asturias, el inspector Alperío ha señalado que lo que más respeto les causa es el ciberbullying o ciberacoso. También ha destacado el grooming y una práctica que ha ganado visibilidad recientemente en redes sociales: el ‘happy slapping‘. Este fenómeno, explica, «consiste en subir fotos y vídeos a redes sociales de un menor siendo golpeado, con el objetivo, pues, de ridiculizarle».

Agentes de la Policía Nacional delante de un ordenador
Otro asunto que preocupa en la Policía es el ‘sexting‘. Aunque el envío voluntario de «fotos subidas de tono» por parte de las chicas no es un delito en sí mismo, el problema surge cuando esas imágenes se difunden sin consentimiento, que ya «pasa a ser un hecho delictivo» ha afirmado el inspector.
Recomendaciones para los padres
La labor de prevención no solo se dirige a los jóvenes, sino también a los padres. El inspector subraya la importancia de «establecer una comunicación abierta y comunicativa» con los hijos. Recomienda hacer un seguimiento de los sitios que visitan en internet, de la misma forma que se interesan por los lugares que frecuentan en su tiempo libre.
Es fundamental fijar unas normas básicas de uso, como no dar datos personales, no publicar fotos privadas, no facilitar contraseñas y «no aceptar solicitudes de amistad de gente que no conozcan». Asimismo, es crucial «establecer un tiempo prudencial en el uso de Internet» para evitar que los hijos desarrollen una «tecnoadicción«. Según Alperi, ya existen «problemas serios» en jóvenes derivados de «esa necesidad de estar conectados a Internet».














