Este Valencia CF – Deportivo Alavés será especial para muchos. Luis Rioja, Quique Sánchez Flores, Antonio Sivera… y Toni Martínez. Todos ellos se medrián a su exequipo, pero a diferencia de los tres primeros, el delantero murciano pisará el césped de Mestalla por primera vez en su carrera después de haber sido suplente la temporada pasada. El estadio en el que soñó con jugar cuando militaba en las inferiores valencianistas, pero una década más tarde y con otra camiseta. Convertido, además, en un viajero del fútbol que con fue mejorando prestaciones con los años, a medida que la madurez iba aumentando sus prestaciones y desatando su olfato goleador.
Martínez fue uno de los referentes de aquella generación europea de juveniles valencianistas a los que solamente un ‘atraco’ en la Ciudad Deprortiva del Chelsea pudo apear del camino hacia la gloria continental. A pesar de ello, apareció el West Ham con una oferta muy contundente, superior al millón de euros, que sumada al veredicto de unos técnicos que no le veían llegando al primer equipo le hizo tomar la decisión de cambiar de aires en busca de cumplir su sueño de llegar a la élite por el camino más largo, saliendo de su zona de confort y buscando abrirse camino desde Londres.
Toni Martínez con la camiseta del Valencia CF / VCF
Del barro a Mendizorroza, pasando por Do Dragao
El ‘9’ siguió desarrollándose en la cantera ‘hammer’, pero las oportunidades tampoco llegaron. Lejos de ser conformista, Toni se curtió en el barro con cesiones a equipos como el Rayo Majadahonda, el Lugo u el Oxford United. Sin brillar, pero creciendo y madurando hasta que Portugal se cruzara en su camino para catapultar su carrera.
En el Famalicao encontró su espacio, el contexto ideal para brillar y los goles empezaron a llegar de forma continuada. 14 goles y 6 asistencias en 40 partidos, un tanto producido cada dos partidos, le pusieron en el radar de los grandes. La promesa empezaba a convertirse en realidad y ahí el Porto se decidió a apostar por él.

Toni Martínez celebrando un gol con el Oporto / SD
Con los dragones su rendimiento fue francamente bueno, convirtiéndose en un jugador importante y llegando a disputar la friolera de 140 partidos oficiales. 32 goles y siete asistencias atestiguan el desarrollo anotador de un futbolista que hace dos veranos decidió que ya era momento de volver a casa para probar suerte en la élite.
Un año de aclimatación y uno como referencia
El Deportivo Alavés fue el que se decidió a apostar por él, desembolsando dos millones de euros para convertirle en el complemento de Kike García. El primer año estuvo marcado por la irregularidad en términos de participación y en su regreso a Mestalla se quedó sin jugar un solo minuto… Algo que parece muy improbable este año a juzgar por su importante rol dentro del equipo.
Como babazorro lleva trece goles en 60 partidos, nueve de ellos marcados esta temporada, en la que está empezando a explotar como goleador. Esta campaña ha jugado más del 70 por ciento de los minutos y se presenta como una de las grandes amenazas para el Valencia CF en un partido capital por la permanencia.
Han pasado diez años desde que se consumó su salida de Paterna y en este largo camino Martínez cuenta por 93 los goles que ha sido capaz de anotar, una media de más de nueve por curso con la que a sus 28 años se presenta como un punta consolidado en la élite.














