La racha de tres derrotas consecutivas finalizó en Lugo. El Barça apabulló al Río Breogán a domicilio (78-109) y volvió a saborear una victoria tras unas semanas de crisis deportiva. El equipo de Xavi Pascual estuvo muy fino desde el exterior y concentrado en defensa para acabar desquiciando a los locales. Un soplo de aire fresco antes de recibir al Hapoel Tel Aviv en el Palau Blaugrana.
El Barça empezó enchufado desde el inicio. A pesar de las malas noticias minutos antes del encuentro, cuando el club confirmó que ni Nico Laprovittola ni Darío Brizuela estarían disponibles por lesión, el quinteto inicial se hizo fuerte desde la defensa y bombardeó al Río Breogán a base de triples. Will Clyburn lideró durante los primeros diez minutos a los de Pascual con 12 puntos.
A los locales les costaba un mundo anotar, más allá del acierto de Keandre Cook desde el exterior, el único capaz de mantener con vida a su equipo en el marcador. Sin embargo, por parte del conjunto azulgrana se activó también Toko Shengelia, cazando rebotes y haciendo daño en la zona. Así consiguió abrir una importante brecha en poco tiempo, cerrando el primer cuarto con un contundente 13-27.
Willy Clyburn fue uno de los jugadores más destacados del partido / Eliseo Trigo
Las sensaciones eran muy buenas y se plasmaron de nuevo en el segundo parcial. Clyburn cedió el protagonismo a Myles Cale y Juani Marcos en un día en el que todos estaban inspirados. Antes del descanso, parecía que Río Breogán y el Barça estaban jugando sus propios partidos, cuando la distancia alcanzaba los 25 puntos. Willy Hernangómez y Nikola Kusturica permanecieron en el banquillo durante los primeros 20 minutos.
«Buenos 20 minutos. Ahora es importante entrar bien en el tercer cuarto«, aseguraba Xavi Pascual tras el descanso. Y vaya si lo hicieron. Todo empezó con un triple de Satoransky. Con el suyo, siete jugadores del Barça habían completado una acción de tres en tan solo dos cuartos. Para evidenciar el increíble acierto del equipo blaugrana durante el encuentro.
Si el partido había sido poco emocionante en la primera parte, todavía lo fue menos en la segunda. No hubo reacción alguna de los locales y los jugadores del Barça obedecieron a Pascual y no levantaron el pie del acelerador. Era el día ideal para coger confianza e irse con el mejor sabor de boca posible. Los triples no dejaban de caer y la táctica se marchó a casa antes de tiempo.
Próxima parada: Hapoel en un Palau vacío
Los últimos minutos fueron anárquicos. Ni siquiera hacían falta. El tercer cuarto acabó con un marcador humillante para los locales: 42-83. A falta de tres minutos y medio para el final, el Barça alcanzó los cien puntos y rebajó su cantidad anotadora. Los locales maquillaron como pudieron el resultado, con un parcial de 10-3, y cerraron un partido para olvidar.
Tras esta victoria, los culés se sitúan con un balance de 15 victorias y 6 derrotas, pudiendo superar en la clasificación al UCAM Murcia si estos últimos caen en su visita a Valencia Basket. Ahora, el conjunto de Pascual deberá preparar el duelo de Euroliga, donde necesita recuperar la buena dinámica, ante uno de los aspirantes a la Final Four: el Hapoel Tel Aviv. Por si fuera poco, no podrán contar con el apoyo del público, después de que se decidiera jugar a puerta cerrada.













