Los menús del día forman parte de la historia de la gastronomía española. Una forma diferente de comer fuera de casa entre semana nacida para alimentar a precios bajos a trabajadores en su pausa laboral. La inflación tras la pandemia ha provocado que los restaurantes tengan que pagar más dinero por los productos y se hayan visto obligados a subir el precio de los menús del día.
Encontrar un menú en cualquier ciudad, incluida Zaragoza, por menos de 10 euros es ‘misión imposible’, algo que era muy habitual hace tan solo unos años. Como todo que afecta al bolsillo, los comensales han lanzado duras críticas hacia los restaurantes que siguen apostando por ofrecer un menú del día, pero a un precio que supera con creces los 10 euros. La subida de los precios de los menús ha provocado también un auge de la comida preparada, de táper y el exponencial crecimiento de los establecimientos de comida para llevar.
Uno de los locales que sigue viviendo de dar a sus clientes muchos menús del día es sin ninguna duda el restaurante Torrejón, un clásico del polígono Cogullada con más de cinco décadas de historia. Además, este establecimiento de Zaragoza se diferencia de la competencia al tener un menú del día económico (19,50 euros) con más de 50 platos a elegir. Los comensales, muchos fieles que acuden a diario, pueden elegir entre 12 primeros, 20 segundos y 15 postres.
«Toda nuestra cocina es casera, nuestros clientes prefieren los guisos tradicionales. También tenemos ensladas, carnes a la brasa y postres, elaborados de manera artesanal. Siempre hemos apostado por productos frescos y de calidad», explican en la página web del restaurante Torrejón.
RESTAURANTE EL TORREJON / Laura Trives / EPA
«Te dice que eres un chorizo»
Como muchos establecimientos gastronómicos, el Torrejón también ha apostado con fuerza por las redes sociales para dar a conocer a sus seguidores los secretos de su cocina. En uno de sus últimos vídeos, el chef Toñín Ferrer ha querido aclarar las razones por las que los restaurantes han subido el precio de los menús en los últimos años.
«Parece que no tenemos derecho a cobrar lo que hay que cobrar. Aquí se pone una menestra natural con todo producto fresco, que se hace cuando la pide el cliente y en cualquier restaurante te cobrarían 15-17 euros y te la están poniendo en un menú por el que se paga 19,50. Además, está incluida la menestra, un calamar a la parrilla y un postre casero», comienza su reivindicación el cocinero, que vio como sus padres y abuelos levantaban un negocio sin aguantar tantas críticas.
«El problema es que el cliente coge el teléfono, te dice que eres un chorizo. Las cosas tienen su precio como la gasolina, la luz o el agua y la gente no dice nada. Un señor trabaja doce horas junto con su equipo, no puede cobrar por su trabajo, no me parece justo. Hay compañeros que trabajan viernes noche, sábados, sábados noche y domingos e incluso festivos. Hay gente que no está con sus parejas ni sus hijos… lo de este país es alucinante», concluye un crítico mensaje sobre la gente que reclama de los precios en la hostelería.













