Un día en la vida de Hugo es todo un reto a contra reloj. Tan solo 24 horas deben ser suficientes para conseguir dinero con el que pagar el alquiler que comparte con su hermana. En medio de una batalla contra el sistema capitalista, la especulación inmobiliaria y un posible desahucio que llama de manera insiste a la puerta de Arón Piper, protagonista de la película ‘Hugo24’, se trivializa el amor, el trabajo soñado, la amistad y la ausencia de madurez. El Cine Albéniz será el anfitrión de su estreno esta noche en el Festival de Málaga.
El actor llega a la entrevista tras acabar su cigarro reglamentario. Se sienta y arranca su discurso elogiando a su amigo y compañero de reparto, Mario Cáceres. Se conocen desde que «juntaban céntimos para una litrona» cuando se mudaron a Madrid con 17 años. Cuando no tenían «un duro, pero era divertido» y se sentía un adolescente «gamberro». El director de la película, Luc Knowles, acertó con el protagonista del filme. Para Piper, compartir película con Cáceres, por cierto, malagueño, era algo que tardaba en llegar, por eso mismo prefiere tomarse este proyecto como «un homenaje a su amistad».
El barrio de Tetuán, en Madrid, es el epicentro de la historia y el problema del acceso a la vivienda el eje de la trama. La especulación inmobiliaria no atraviesa de manera directa la vida de Arón Piper, aunque sí de refilón y prefiere no mostrarse ajeno al asunto. «Me considero del porcentaje de la población un poco más privilegiado, pero también lo vivo a raíz de amistades que no se pueden permitir vivir solos, aunque quisieran. Tienen que compartir piso», se sincera.
«Lo percibes viviendo en Madrid mismo, vives la gentrificación con los Airbnb y con la llegada de dinero extranjero, que obliga a los ciudadanos de a pie a adaptarse a esos precios que son una cosa disparatada. Digo yo que en algún momento tendrá que estallar«, espeta de manera categórica.
«Soy feminista»
El estreno de ‘Hugo24’ coincide con un día señalado en el calendario: el 8M. «Si ser feminista implica ver igual a la mujer que al hombre, entonces sí, soy feminista», asegura Piper, que da «gracias» a la educación que cultivaron en casa, donde el valor del respeto era una constante.
Consciente del «muchísimo trabajo que queda» para alcanzar la igualdad real entre ambos géneros, el actor intenta, desde su posición «de hombre heterosexual blanco, hacer lo máximo posible por ayudar» y vislumbra un rayo de luz dentro de su sector: «Me estoy encontrando en rodajes con mujeres que superan no solo en número, sino en posición jerárquica», insiste.
Abandonar la zona de «confort»
El papel de Hugo, un joven inmaduro a punto de cumplir los 24 años, no se sale de la zona de confort en la que Arón Piper acostumbra a moverse por la pantalla. Aun así, confiesa haberse encontrado entre dos sentimientos: «Ha sido un poco reto, pero a la vez ha sido un poco fácil». Un desafío que pasaba por no hacer de su personaje alguien, insiste, «macarra».
Como reto me encantaría un personaje con una enfermedad mental o con un autismo, aunque ser un villano también estaría divertido
Arón Piper saltó a la fama con su aparición en la famosa serie de Netflix: ‘Élite’. En ella da vida a un personaje que conecta con el público, Ander, y que lo sitúa en la primera línea del panorama del cine. «Me vino muy bien porque me dio mucha seguridad en mí mismo», explica. Desde entonces, percibe su profesión como «una carrera de fondo» y trata de no hacer caso a los comentarios que no le aportan.
«Si pesase más lo malo, no actuaría, me dedicaría a otra cosa. Yo no tengo problema con eso»
Málaga es «especial»
No es la primera vez que Arón Piper visita el festival. Ya lo hizo cuando tan solo era un niño de 15 años que estrenaba su primer largometraje como protagonista en ’15 años y un día’, allá por 2013.
Aunque el cine solo lo haya traído dos veces hasta Málaga, Piper frecuenta la ciudad. «Vengo mucho porque gran parte de mi círculo de amigos es de aquí. Marbella me encanta, es una ciudad muy bonita», espeta el actor. Para él, insiste siempre es «especial» venir.














