El Gobierno pone en marcha el primer plan masivo de exploración de minerales en España en el último medio siglo. El Consejo de Ministros aprobará el próximo martes el Plan de Acción de las Materias Primas Minerales para el periodo 2026-2030 para explotar materiales fundamentales en el país y para impulsar también su reciclaje de los residuos que los contienen para impulsar la autonomía nacional y europea en un momento clave.
“Es un plan importante porque aborda algo que está ahora en boca de todos, como es la autonomía estratégica. Los combustibles fósiles nos hace dependientes de terceros y vulnerables, y en el caso de los minerales críticos Europa también tiene una alta dependencia”, explica la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen. “España es un país con muchísima riqueza en minerales críticos, y tenemos que seguir investigando a ver cuáles son las capacidades existentes”.
La transición energética y la digitalización obligan a un uso intensivo de materias primas minerales que se consideran críticas. La dependencia de Europa de terceros países (singularmente China, pero también EEUU, Rusia o algunos estados africanos) para conseguir estos minerales estratégicos es total, y la previsión es que la utilización de materiales como el litio, el grafito, el cobalto, el níquel o las tierras raras crezca de manera disparada en las próximas décadas. La Unión Europea intenta reforzar reforzar su autonomía en este campo y reducir su dependencia en extracción y procesamiento. Y España hace también sus deberes.
Presupuesto millonario
La nueva hoja de ruta que ahora pone el Gobierno definitivamente en marcha incluye plan de acción integral en materia de materias primas minerales en el que se inyectará un presupuesto millonario. “Es un plan que viene acompañado de un paquete de actuaciones y medidas dotado con una una inversión de más de 400 millones de euros”, desvela Aagesen. El plan incluye un Programa Nacional de Exploración Minera hasta el final de esta década, con el objetivo de mejorar el conocimiento (y analizar su futura explotación) de cuáles de los minerales que la UE considera estratégicos existen en España y cuáles se pueden reaprovechar mediante el reciclaje de los residuos.
España no desarrolla una prospección masiva de sus minerales desde el posfranquismo. La última fue el Plan Nacional de Minería desarrollada entre 1969 y 1970 y entonces no se desarrolló en busca de minerales que son los que ahora se consideran fundamentales para el desarrollo de las renovables y de los equipos tecnológicos, como el litio, el níquel, el cobalto o las tierras raras. El plan de exploración masiva conentrará el grueso de la dotación presupuestaria, con inversiones públicas por 182 millones.
El programa de exploración contempla la realización de una prospección tanto de los minerales que aún hay en el subsuelo español como, una de las grandes novedades, también del millar de grandes instalaciones de acumulación de residuos de explotaciones mineras en activo y ya cerradas, como escombreras o balsas. Entre otras actuaciones, se revisarán con nuevas tecnologías los 250.000 metros de testigos de muestras de todos los sondeos realizados en el país hasta ahora y que se guardan en la enorme litoteca del Instituto Geológico y Minero (IGME), porque cuando se hicieron aquellas excavaciones no se buscaban las mismas materias primas que ahora se consideran necesarias.
“Ahí hay una radiografía muy completa de lo que tenemos bajo nuestros pies, que se debe volver a analizar”, apuntan fuentes ministeriales. “Se usará inteligencia artificial en esa revisión, y también se van a revisar cartografías, y a realizar estudios geoquímicos, geofísicos y modelos predictivos. Se pondrá en valor la ingente documentación que hemos acumulado durante décadas”.
El plan también contempla la exploración de los residuos mineros (hay más de 1.000 balsas y escombreras identificadas en el país), aplicando nuevas técnicas in situ y análisis avanzados de inventarios y bases de datos, con el objetivo de recuperar las materias primas extraídas en otros momentos, llevando a la práctica la economía circular.
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