En el norte se libró un duelo de esos que se rompen por donde menos conviene. El Córdoba CF, que llegaba tocado en todos los sentidos, golpeó, compitió e incluso se atrevió a creer ante el líder Racing de Santander en El Sardinero (4-3), pero volvió a olvidarse de lo más importante: cerrar filas atrás. Fue la defensa blanquiverde, otra semana más, la que terminó haciendo aguas e incluso mojando la pólvora en ataque. Poco perdonó el cuadro cántabro, dirigido por un excelso Andrés Martín, que mantuvo a los de Iván Ania siempre al filo y se marchó con un doblete en el bolsillo. En clave contraria, Trilli -muy activo- abrió la veda, Isma Ruiz dio alas y Adilson otorgó licencia para soñar en un tramo final que se saldó sin evitar un par de consecuencias: la cuarta derrota consecutiva -con lo que implica- y otra bala al aire en la lucha por la zona noble.
Ya sobre el terreno, los cambios estaban vaticinados. Llegaba el preparador ovetense de una semana de vacío, con cero de nueve puntos en el bolsillo, y tanto la lógica como la necesidad apuntaban directamente a un sitio: las rotaciones. Desde la portería tomó la comanda el asturiano, sin ir más lejos, dando de nuevo la titularidad a Carlos Marín, que no aparecía por el once en Liga desde el pasado mes de octubre. También recogió el testigo Álvaro Trilli, de inicio en la derecha -en detrimento de Albarrán-, mientras que por la izquierda fue Diego Bri el encargado de volver a asumir ese flanco.
Continuidad hubo en el eje, eso sí, con la pareja Xavi Sintes-Álex Martín repitiendo al frente de la defensa. Tampoco se movió la medular, ni el tridente de ataque… En la sala de máquinas, el binomio granadino conformado por Isma Ruiz y Dani Requena sumó otro episodio -el enésimo-, con Goti como elegido para la zona del enganche. Jacobo, en consecuencia, se mantuvo en el perfil zurdo del frente de ataque, con Carracedo en la derecha y, como de costumbre, Adrián Fuentes ejerciendo de punta de lanza.
Con todo también salió José Alberto López en el bando local. A tiempo llegó el colombiano Gustavo Puerta, tocado esta semana por un proceso vírico, mientras que arriba reapareció el exblanquiverde Andrés Martín, ausente jornada atrás en Castalia (1-3) por sanción. Junto a él, otros nombres propios, como Iñigo Vicente o Peio Canales, secundaron la propuesta.
Un golpe para cada lado
Pero la instrucción era clara, sobre todo de inicio: cortar la sangría de las últimas semanas en los primeros minutos. Porque los cordobeses aterrizaban en territorio racinguista con la losa de haber concedido la friolera de ocho dianas en las tres últimas primeras partes que habían disputado, por lo que tocaba cerrar filas… Tanto así que el primer puñado de aproximaciones corrieron a cuenta de los califas, con Diego Bri muy activo, aunque la primera departamental casi mueve el marcador, a los cinco de juego: un balón al espacio que recogió Andrés Martín por el perfil derecho y acabó con el de Aguadulce definiendo excesivamente cruzado.
Diego Bri, durante un lance de la primera mitad en El Sardinero. / lof
Otra más, de hecho, tuvo el excordobesista en ese arranque, entonces encontrándose a Carlos Marín en una acción prácticamente calcada, otra vez explotando los espacios a la espalda de Xavi Sintes.
Por su parte, los de Iván Ania apretaban en la presión en busca de inquietar la salida de balón cántabra. Por banda estaba el peligro, repitiendo esfuerzos con Bri y dejando a Carracedo pegado a la línea de cal para abrir campo. Y hasta prácticamente el cuarto de hora se mantuvo ese compás, quebrado por un intercambio de golpes relámpago: Álvaro Trilli abrió el marcador -con su primera diana en el club- aprovechando un balón muerto en el área local y Andrés Martín, a la réplica, repuso la igualdad con un gran chut cruzado tras un taconazo de Peio Canales, apenas un minuto más tarde.
La sensación era de que el reloj corría a la inversa, casi como si el arranque hubiera tenido lugar al borde del descuento. Por emociones, desde luego. Dos más tuvo Fuentes antes del ecuador del primer acto, precisamente, primero en una acción invalidada por posición adelantada y después en un testarazo, algo forzado, que se le marchó por arriba. Y otra poco más tarde, entonces recibiendo en carrera de Carracedo para encontrarse con Facu cuando el madrileño ya preparaba el fusil ante Ezkieta.
Sin comerlo ni beberlo, la media hora había aterrizado en El Sardinero con las espadas en todo lo alto. Cerca estuvo de volver a cambiarlo Diego Bri, recogiendo un balón filtrado exquisito de Mikel Goti que solo Ezkieta, una vez más, pudo evitar que se convirtiese en diana blanquiverde. Era el meta navarro, junto al propio Facu, uno de los soportes del cuadro de José Alberto López en esa recta final previa al descanso, con el Córdoba CF un par de puntos por encima, tanto en intensidad como claridad.
La prueba, al filo del paso a vestuarios: Goti volvió a probar a Ezkieta, con un derechazo desde la frontal, Bri exigió en un nuevo balón aéreo y el Racing acabó pidiendo la hora, muy ahogado por la presión cordobesa.
Dormidos tras el descanso
Pero la autoridad blanquiverde se evaporó en un abrir y cerrar de ojos. Dos minutos bastaron para que el Racing diera la vuelta al marcador conforme se reanudó el pleito, y lo hizo, además, en una acción que dejó demasiadas señales de alarma. Saque de esquina local, mala salida de Carlos Marín y un despeje tan poco ortodoxo como mal gestionado después por la zaga cordobesista. El balón quedó suelto en el área y Hernando, sin oposición, lo empujó a la red para firmar el 2-1.
El golpe aún no se había digerido cuando llegó el siguiente. Apenas un minuto después, una cesión de Álex Martín devolvió el foco al guardameta almeriense: presión de Íñigo Vicente, intento de recorte del meta y lectura perfecta del vizcaíno, que le robó la cartera para poner el 3-1 en un suspiro, con una facilidad casi inusitada… Y todavía tuvo que volver a aparecer el «13» a renglón seguido, esta vez para evitar males mayores, ganándole el mano a mano a Guliashvili y negando el cuarto tanto local en un inicio de segunda mitad terrible por parte de los de Iván Ania.
De hecho, pronto movió ficha el asturiano ante el amasijo de errores propios en esos compases iniciales. Dentro Sergi Guardiola, colocando dos referencias en punta; fuera Dani Requena. Y el encargado de ocupar el doble de terreno, en consecuencia, fue Isma Ruiz, que sobre la hora de juego dejó su firma en el partido: balón por banda derecha de Carracedo que amortigua Fuentes, descarga del madrileño y zapatazo -de zurda- del granadino para recortar distancias en El Sardinero.

Jacobo González protege el esférico ante la presión de Hernando en El Sardinero. / lof
El líder no perdona
También igualó la apuesta José Alberto López en el banquillo local ante ese nuevo escenario, que replicó con la entrada de Marco Sangalli, Maguette y Suleiman en busca de piernas frescas, sobre todo en la medular. Entre tanto, el Córdoba CF comenzaba a asomarse con más frecuencia a los dominios de Ezkieta, recuperando algo de presencia en campo rival. Sin embargo, volvió a imponerse la pegada del líder.
Hasta tres aproximaciones consecutivas -todas nacidas desde envíos exteriores- fabricó el conjunto califal, preludio inmediato de otro zarpazo racinguista. Andrés Martín, siempre atento a cualquier grieta, volvió a pescar en las dudas de la retaguardia visitante para firmar el 4-2, e incluso merodeó el quinto tanto -topó con la cruceta- en un tramo en el que el partido volvió a inclinarse claramente del lado casero.
Más madera introdujo el Córdoba CF con el ingreso de Adilson Mendes y Dalisson de Almeida, en sustitución de Diego Bri y Mikel Goti. Y en esa dupla improvisada, precisamente, se gestó el que bien podría haberse convertido en el 4-3: balón al segundo palo del hispano-brasileño, remate de cabeza de arriba hacia abajo del lisboeta y otra parada descomunal de Ezkieta para salvar los muebles. Quemó sus naves Ania con Pedro Ortiz y Obolskii, en busca de un gol para estrechar márgenes en mitad de un tramo final de más voluntad que energía, o de ideas…
Pero, por segunda jornada consecutiva, la insistencia tuvo premio, al menos parcialmente. Conectó Carracedo con Trilli, el coruñés vio al ex del Badajoz y el «17», al borde del área pequeña, puso picante al desenlace con un zurdazo seco a ras de campo, imposible para Ezkieta. Ocho de añadido firmó paralelamente Bestard Servera y los de El Arcángel, a 800 kilómetros de su hogar, comenzaron a creer en el feudo del líder.
Empujaba ya más la ilusión que las piernas. El Córdoba CF apretaba con lo que le quedaba, mientras el Racing leyó el contexto y decidió parapetarse cerca de su área, con Suleiman como islote adelantado a la espera de una contra que cerrara la historia.
Ni llegó esa sentencia ni tampoco el empate. La última la tuvo Obolskii prácticamente sobre la bocina, cazando casi sobre la línea de fondo otro envío de Álvaro Trilli, pero su remate, a apenas un metro del palo santanderino, se marchó fuera. Ahí expiró el partido. Ahí quedó sellada la cuarta derrota consecutiva del equipo de Iván Ania. Y ahí, también, pasó otro tren -metafórico- para volver a engancharse a la zona noble.
Ficha técnica
4 – Racing de Santander: Ezkieta, Javi Castro, Manu Hernando, Facu, Salinas, Damián, Gustavo Puerta, Andrés Martín, Iñigo Vicente, Canales y Guliashvili. Entrenador: José Alberto López.
Cambios: Sangalli por Javi Castro (67’), Maguette por Damián (67’), Suleyman por Guliashvili (67’), Diego Fuentes por Iñigo Vicente (75’), Jaime Mata por Andrés Martín (82’).
3 – Córdoba CF: Carlos Marín, Álvaro Trilli, Xavi Sintes, Álex Martín, Diego Bri, Isma Ruiz, Dani Requena, Mikel Goti, Jacobo González, Carracedo y Adrián Fuentes. Entrenador: Iván Ania.
Cambios: Sergi Guardiola por Requena (59’), Adilson Mendes por Diego Bri (71’), Dalisson de Almeida por Mikel Goti (71’), Pedro Ortiz por Isma Ruiz (87’) y Obolskii por Adrián Fuentes (87’).
Goles: 0-1 (15’) Álvaro Trilli. 1-1 (16’) Andrés Martín. 2-1 (48’) Hernando. 3-1 (50’) Iñigo Vicente. 3-2 (62’) Isma Ruiz. 4-2 (69’) Andrés Martín. 4-3 (89’) Adilson Mendes.
Árbitro: Bestard Servera (C. Balear).
Tarjetas: a Facu González (35’), Dalisson de Almeida (86’), Pedro Ortiz (93’), Carracedo (96’), Jaime Mata (96’).
Estadio: Campos de Sport de El Sardinero, 21.898 espectadores, con presencia blanquiverde.
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