Las claves
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La fundación Faes que preside José María Aznar ha denunciado este sábado que el No a la guerra de Pedro Sánchez ante el conflicto de Oriente Próximo es una muestra más de la «falta de escrúpulos» del presidente del Gobierno a la hora de «subordinar la política exterior española a sus propios intereses» electorales.
Aznar considera que la posición que ha adoptado Sánchez ante el conflicto internacional implica connivencia con un régimen, el de Teherán, que masacra a su propia población, persigue a las mujeres y patrocina el terrorismo para desestabilizar aquella región del planeta.
Durante los últimos años, el Gobierno de Irán ha financiado a organizaciones terroristas como Hezbolá (en el Líbano) y Hamás (en Gaza) para atacar a Israel.
También ha avanzado en su programa para fabricar armas nucleares y ha dado respaldo político y financiero a dictaduras como la de Venezuela.
En un análisis publicado este sábado, la fundación Faes de Aznar sostiene que Pedro Sánchez «avala la paz, pero sólo la de los cementerios, la que impone la teocracia iraní masacrando manifestantes y reprimiendo brutalmente a las mujeres«.
«Todo el pretendido apego de Sánchez hacia el Derecho», añade Faes, «se vuelve distancia muda frente a la desestabilización sistemática, el terrorismo y la amenaza permanente al orden internacional que se viene practicando desde Teherán».
Aznar denuncia de este modo que el No a la guerra de Sánchez es un mero eslogan, que responde a un cálculo electoral para intentar movilizar a los votantes de izquierdas, evocando la operación de 2003 contra la guerra de Irak.
El mensaje lanzado por Sánchez el pasado miércoles fue acompañado de la negativa a permitir que EEUU utilice las bases conjuntas de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) en la ofensiva contra Irán.
Algo que ha provocado la reacción airada de Donald Trump, quien ha amenazado con bloquear todas las relaciones comerciales de EEUU con España.
«Anegado por la corrupción, destruido su partido bajo la obediencia de secta a un tipo políticamente tóxico como Sánchez, el presidente del Gobierno arrastra a España al aislamiento y la exclusión», dice al respecto la fundación Faes.
Y añade sobre Pedro Sánchez: «Habla de principios quien los ha quebrado todos. Se pone campanudo como si su palabra tuviera algún valor, quien ha hecho de incumplirla una forma de gobernar».
Según Faes, Sánchez «invoca la legalidad internacional» para justificar su rechazo a la guerra de Irán, pese a que como presidente del Gobierno «viola deberes esenciales de la Constitución, se encuentra rodeado de corrupción e ignora la representación democrática de los ciudadanos».
Y considera que Sánchez está recurriendo a un «doble juego», al ocultar bajo la mesa que aviones de guerra y embarcaciones de EEUU siguen operando desde ambas bases militares, porque ese hecho le arruina su No a la guerra.
Pedro Sánchez ha convertido el No a la guerra en el principal hilo argumental del mitin de campaña que ha ofrecido este sábado en Soria.
«¿Qué interés tiene España en que el Mediterráneo y Oriente Medio estén incendiados o con la inestabilidad que provoca esta guerra?», se ha preguntado el presidente del Gobierno.
En otro acto de campaña celebrado el viernes en León, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero agitó el fantasma de los atentados del 11M: “Fijaos cómo se defendió nuestra seguridad cuando apoyó Aznar la guerra de Irak y lo que nos pasó”, señaló.
Al respecto, la fundación Faes ha recordado que no hubo tropas españolas en la invasión de Irak: nuestro país únicamente participó luego en las operaciones de «estabilización y reconstrucción» del país, «bajo el paraguas de Naciones Unidas y para misiones que no eran bélicas».
Además, indica Faes, Aznar compareció siete veces en el Congreso y sometió esta decisión a votación en la Cámara Baja el 4 de marzo de 2003 (salió adelante con 183 votos a favor).
En cambio, el PP denuncia que Sánchez incumple la Ley de Seguridad Nacional (aprobada por Zapatero en 2005), al negarse a someter a la decisión del Congreso el envío de la fragata Cristóbal Colón a aguas de Chipre, después de que Irán atacara a esta isla con un misil.












