La guerra en Oriente Próximo tras los ataques a Irán continúa afectando a los españoles residentes en la región. El rey emérito Juan Carlos I ha decidido cancelar su esperado viaje al municipio pontevedrés de Sanxenxo, donde tenía previsto llegar el próximo jueves, 12 de marzo, para participar en las regatas programadas durante el fin de semana. Finalmente, permanecerá en Abu Dabi, donde reside desde 2020. Fuentes cercanas al exjefe del Estado han confirmado a Europa Press que Juan Carlos I «se encuentra bien» de salud y está acompañado por su nieto Felipe Juan Froilán.
La decisión de no viajar responde a motivos de seguridad, derivados de la delicada situación actual en Oriente Próximo, con tensiones geopolíticas y cierres intermitentes del espacio aéreo en la región que complican los desplazamientos. Aunque el monarca podría haber salido del país emiratí hace varios días, optó por quedarse allí de forma voluntaria, priorizando la prudencia en un contexto de incertidumbre internacional.
El viaje cancelado generaba gran expectación, ya que Juan Carlos I iba a participar en la primera regata de la Liga Española de la clase 6 Metros de 2026, organizada por el Real Club Náutico de Sanxenxo. Se trata del Trofeo Xacobeo, que se disputará los días 14 y 15 de marzo en la ría de Pontevedra. El emérito tenía previsto competir a bordo del velero Bribón, defendiendo título junto a su habitual tripulación. Este evento náutico marca el arranque de la temporada para la clase 6M y atrae a regatistas de prestigio, convirtiendo al puerto pontevedrés en epicentro de la vela nacional durante ese fin de semana.
Primer regreso tras la desclasificación del 23-F
La cancelación se produce en un momento políticamente sensible para Juan Carlos I. Hace dos semanas el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, propuso públicamente que el rey emérito regrese a España para «pasar la última etapa de su vida con dignidad y en su país», tras la desclasificación de documentos del 23F que refuerzan su papel en la defensa de la democracia durante el golpe de Estado de 1981. Feijóo defendió que, pese a «errores innegables» reconocidos por el propio Juan Carlos, su contribución histórica merecía ese retorno.
Paralelamente, este lunes, Juan Carlos I envió una emotiva corona de flores a la familia del periodista Fernando Ónega, fallecido el martes 3 de marzo. El arreglo floral, con los colores de la bandera de España y firmado como «S.M. El Rey Juan Carlos», llegó desde Abu Dabi a la capilla ardiente como muestra de condolencias. Ónega fue autor de una biografía íntima sobre el monarca titulada «Juan Carlos I, el hombre que pudo reinar».
El regreso a España del emérito sigue condicionado a factores como la residencia fiscal y la situación personal, aunque fuentes cercanas insisten en que puede volver «cuando él quiera». Por ahora, la prioridad es la seguridad, dejando en suspenso su participación en las aguas gallegas.














