Estos días, la histórica nave de Flex, en Santa María de Guísamo (Bergondo), se está viendo sometida a un profundo lavado de cara, por lo menos los terrenos que la circundan. Los operarios se afanaban estos días en retirar la vegetación que durante años se ha ido acumulando en su entorno para liberar el espacio y facilitar que la nueva propietaria pueda darle una nueva vida a estas instalaciones. Algunos empresarios de la zona comentaban que la empresa era un grupo del sector hostelero. Hasta el momento no se había revelado su nombre, pero LA OPINIÓN ha podido confirmar con la propiedad que se trata del grupo La Penela.
El grupo familiar, fundado por María Barallobre y Antonio Simón en Curtis en 1989, ha ido creciendo en todos estos años hasta formar una extensa red de restaurantes. Hace ya 20 años que se lanzó a la conquista de Madrid, donde presume de ser embajador de la tortilla de Betanzos, uno de sus platos estrella. Allí cuenta con dos restaurantes de La Penela, al que se sumará próximamente un tercero en Torrelodones, y cinco de la enseña O Cafú. Ambas marcas también tienen presencia en Barcelona, pero La Penela extiende sus redes hasta París y prepara aperturas para Santiago de Compostela y Ferrol, aunque más orientadas a celebraciones y eventos, como el Pazo de Vilar de Francos que tienen en Carballo.
Como señalan en su página web, la compañía tiene entre sus metas conseguir y promocionar las mejores materias primas de Galicia. Prueba de ello, indican, es la compra diaria de los mejores pescados y mariscos en la lonja de A Coruña, el desarrollo de explotaciones agrícolas propias para el cultivo de patatas y otras legumbres, o la plantación de viñedos y la puesta en marcha de una bodega para la elaboración de un vino albariño de alta gama, el Barallobre.
Antigua nave de Flex en Bergondo / Iago Lopez / LCO
La propiedad que ahora adquieren se sitúa en un punto estratégico para su crecimiento. Situada al pie de la N-6, tiene fácil conexión con la autovía A-6 y con la autopista AP-9, que comunican sus principales centros operativos. El importe de la venta y su uso no ha trascendido, aunque el portal escogecasa.es (inmobiliaria propiedad de Abanca) anunciaba la venta por 2,6 millones de euros y citaba como uso principal el industrial, para fines productivos, de almacenaje y logísticos.
Su vuelta a la actividad coincide con el renacer de la zona, donde otros referentes arquitectónicos, como la antigua nave de Elevaciones Rama, el edificio Utande o la actual sede de Applus, también han recobrado vida después de años en el olvido.
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