El fenómeno global de ‘Bridgerton’ convirtió a Nicola Coughlan en uno de los rostros más reconocibles de la serie de Netflix, pero también la expuso a una conversación pública sobre su cuerpo que, según la actriz, nunca buscó protagonizar. En una nueva entrevista con Elle UK, la intérprete de Penelope Featherington abordó las críticas y comentarios que recibió desde el estreno de las primeras temporadas.
Coughlan explicó que, pese a las expectativas externas, no tiene interés en convertirse en una portavoz del movimiento de body positivity. “A veces digo algo que molesta a la gente: no tengo interés en la body positivity. Cuando era niña no pensaba en eso. No miraba a los actores pensando en sus cuerpos. Simplemente no me importa”, afirmó durante la conversación.
La actriz señaló que existen muchas causas que le apasionan, pero que esta no es una de ellas. “Hay muchas cosas que me importan profundamente, pero esta no es una de ellas… es la causa de otra persona, no la mía”, añadió.
Durante la entrevista también recordó algunos de los comentarios que surgieron en torno a sus escenas de desnudo en la serie, incluida una en particular que ella misma pidió rodar. Según explicó, la conversación pública en torno a su cuerpo resultó especialmente desconcertante.
“Lo curioso es que cuando estaba rodando esa temporada hacía mucho ejercicio porque sabía que lo necesitaba, así que había perdido bastante peso. Probablemente era una talla 10 y uno de los corsés era talla 8. Y aun así la gente hablaba de mí como si fuera ‘plus size’”, explicó.
Para Coughlan, esta reacción revela un problema más profundo dentro de la cultura visual contemporánea. “Pensaba: ¿qué tan mal estamos si yo soy la mujer más grande que quieren ver en pantalla?”, comentó.
La actriz también recordó una experiencia incómoda con una fan tras el éxito de la serie. “Una vez una chica bastante borracha me dijo en un baño que le encantaba la serie por mi cuerpo. Empezó a hablar de mi cuerpo y yo solo pensaba: quiero morir, odio esto”, relató.
Más allá de los comentarios externos, Nicola Coughlan subraya que lo más frustrante es ver cómo el trabajo creativo queda eclipsado por el aspecto físico. “Trabajas durante meses, te dedicas por completo a un proyecto, pasas tiempo lejos de tu familia… y luego todo se reduce a cómo te ves. Es increíblemente aburrido”, concluyó.

















