Los restaurantes La Mafia se sienta a la mesa de la Región de Murcia están condenados a cambiar su nombre. Así lo determinó la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) tras anular la marca por considerar que va en contra del orden público y «las buenas costumbres».
El propio Tribunal General de la Unión Europea (TGUE), en 2018, instó a España a que declarase de nulidad la marca al aludir claramente a la organización criminal italiana, «contraria a los valores europeos».
La Comunidad alberga en su territorio un total de 3 de estos restaurantes. El primero está en Murcia, en concreto, en el centro comercial Thader. El segundo se encuentra en la calle Comedias, de Cartagena. Y la tercera opera desde Lorca, en el centro comercial Parque Almenara.
La Mafia estudia contraatacar en los tribunales
La cadena de restauración española estudia interponer un recurso de alzada tras la resolución, que no es firme, de la OEPM, que estimó la solicitud de nulidad de la marca tras una iniciativa promovida desde la Embajada de Italia en España.
La empresa analiza desde hace más de un año la situación, junto a sus asesores jurídicos, incluyendo la posible definición de un nuevo nombre que permita reforzar su posicionamiento a largo plazo, según informó en un comunicado.
La Mafia se sienta a la mesa ha señalado que «no existen precedentes en España» tras conocerse la resolución relativa a su denominación comercial y recuerda que su marca ha sido «registrada y renovada» en distintas ocasiones por la propia OEPM a lo largo de más de dos décadas.
La OEPM entendió que la denominación comercial de la cadena de restauración es «contrario tanto al orden público como a las buenas costumbres», según una resolución adelantada por el diario ‘Expansión’, donde el organismo estima la solicitud de nulidad de marca realizada por Italia, dado que el signo «reproduce de manera directa el nombre de una organización criminal real, cuya actividad no constituye un fenómeno remoto o meramente literario, sino una realidad persistente».
«No hemos tenido la posibilidad de explicar el significado real de nuestro nombre»
En este contexto, el propietario de Ditaly (cadena de restaurantes perteneciente al grupo La Mafia se sienta a la mesa) reiteró que en varias ocasiones ha intentado mantener un «diálogo directo» con el embajador italiano que impugnó la marca para explicar el origen y el sentido del nombre, sin que dichas solicitudes hayan sido atendidas.
«A lo largo de estos años hemos intentado explicar en numerosas ocasiones el origen y el significado de nuestro nombre y no hemos tenido la oportunidad real de hacerlo. Sin embargo, no vamos a entrar en confrontaciones hacia interpretaciones negativas sobre el nombre de la marca», han asegurado fuentes de la compañía.
La Mafia se sienta a la mesa explicó que son «ajenos» y se han alejado de «cualquier connotación negativa» que les achacan desde la OEPM y la Embajada Italiana. «Nuestro foco está en seguir construyendo el futuro de la compañía y mantenemos intacta la esencia del proyecto: una propuesta gastronómica italomediterránea de calidad y una experiencia diferencial en restauración», recalcaron.
La cadena de restauración, nacida en el 2000, cuenta con cerca de 100 restaurantes de La Mafia se sienta a la mesa (3 en Murcia), y otros más de 30 locales entre Ditaly y La Boutique Trattoria Viajera.














