Un equipo dirigido por investigadores canadienses ha revelado una asociación entre los alimentos ultraprocesados en la primera infancia y el desarrollo conductual y emocional. En concreto, hallaron que un mayor consumo de estos productos está relacionado con problemas de ansiedad, miedo, agresión e hiperactividad.
Un estudio publicado en la revista JAMA Network Open y conducido por científicos de la Universidad de Toronto, en Canadá, sugiere que la presencia frecuente de alimentos ultraprocesados en la dieta de los niños en edad preescolar puede asociarse con un mayor riesgo de dificultades conductuales y emocionales en la infancia.
Emociones y conductas negativas
Se considera que los alimentos ultraprocesados son formulaciones industriales elaboradas en mayor medida a partir de ingredientes refinados y aditivos, que habitualmente no se utilizan en la cocina hogareña o tradicional. Estudios previos indican que estos productos constituyen gran parte de la dieta infantil en muchos países.
La investigación analizó la relación entre la proporción de energía derivada de alimentos ultraprocesados a los 3 años y las puntuaciones de los niños a los 5 años, en mediciones relacionadas con la conducta y las emociones, identificando asociaciones estadísticamente significativas. El estudio incluyó a 2.077 niños con datos de dietas y de conducta.
En promedio, los ultraprocesados concentraron cerca del 45,5 % de la ingesta energética a los 3 años. Por cada aumento del 10 % en la energía proveniente de estos productos, las puntuaciones de ansiedad, miedo, agresión e hiperactividad se incrementaron en 1 punto.
Pequeños cambios revierten los efectos perjudiciales de los alimentos ultraprocesados
El trabajo también proyectó un escenario práctico: sustituir el 10 % de la energía proveniente de ultraprocesados por alimentos mínimamente procesados, como frutas, verduras y alimentos frescos, se asoció con mejores resultados conductuales. Esto apoya la idea de que cambios modestos en la composición de la dieta infantil podrían tener un impacto beneficioso en el desarrollo emocional y conductual.
Referencia
Ultraprocessed Food Consumption and Behavioral Outcomes in Canadian Children. Meaghan E. Kavanagh et al. JAMA Network Open (2026). DOI:https://www.doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2026.0434
Los expertos también destacan la importancia de la etapa preescolar como período crítico para establecer hábitos alimentarios y para la intervención temprana. “Incluso cambios mínimos hacia alimentos poco procesados pueden apoyar un desarrollo emocional y conductual más sano”, indicó en una nota de prensa Kozeta Miliku, coautora del estudio.
Al mismo tiempo, las pruebas que vinculan los alimentos ultraprocesados con mayores riesgos de obesidad y enfermedades cardiovasculares y metabólicas en adultos y niños se han multiplicado en los últimos años. Además, otras investigaciones también han sugerido asociaciones entre estos alimentos y comportamientos adversos y resultados negativos de salud mental en adolescentes y adultos.
















