La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha anunciado la reestructuración del gobierno municipal para garantizar la estabilidad tras la decisión del concejal Diego Salinas de abandonar el grupo municipal VOX. Salinas permanecerá en el equipo de gobierno como concejal no adscrito, pero cederá sus cargos en la cúpula del ejecutivo, que serán recuperados por la formación política con la que concurrió a las elecciones.
Salinas pierde sus principales competencias
Como consecuencia de su salida de VOX, Diego Salinas deja de ser teniente de alcalde y de tener presencia en la junta de gobierno municipal. No obstante, la alcaldesa ha decidido que mantendrá su responsabilidad al frente de la concejalía de Desarrollo Económico, Empresa e Industria. Arroyo ha justificado la decisión en su compromiso de mantener la palabra dada. «Yo no voy a echar a nadie del gobierno. Se irá el que se quiera ir, pero yo no lo voy a echar, voy a cumplir mi palabra», ha declarado.
VOX recupera su peso en el ejecutivo
El pacto de gobierno entre el Partido Popular y VOX especificaba una tenencia de alcaldía y dos puestos en la junta de gobierno para la formación. Tras la marcha de Salinas, estos cargos regresan a VOX. El portavoz del grupo, Gonzalo López Pretel, ostentará a partir de ahora la tenencia de alcalde con denominación de vicealcalde, mientras que el partido designará a sus dos representantes en la junta.
Desde VOX, López Pretel ha calificado la decisión de Salinas de no entregar su acta de concejal como una «apropiación indebida de una voluntad popular que no es suya«, y ha afirmado de manera contundente que «lo que tiene que hacer es entregar el acta y que la lista de VOX […] sigamos teniendo 4 concejales». A pesar de la dureza de sus palabras, ha asegurado que no buscarán una confrontación personal.
Nosotros jamás vamos a hacer de esto una cuestión personal, ni una vendetta ni un ostracismo ahora»
Coordinador de VOX y Vicealcalde
Estabilidad como máxima prioridad
La alcaldesa ha subrayado que el objetivo principal de esta reconfiguración es asegurar la estabilidad y el interés general de Cartagena por encima de las crisis internas de los partidos. En este sentido, ha agradecido «la responsabilidad, el compromiso y la generosidad de todos los concejales del equipo de gobierno». También ha criticado los intentos de la oposición de «crear un Frankenstein cartagenero» aprovechando la situación.
Con esta nueva estructura, el equipo de gobierno queda conformado por 14 concejales: diez del Partido Popular, tres de VOX y un concejal no adscrito, Diego Salinas. Según Arroyo, el pacto de gobierno se mantiene intacto y la estabilidad, garantizada hasta el final de la legislatura.














