Más de 15 años hubo que esperar para volver a ganar al Zalgiris Kaunas en València, pero los de Pedro Martínez siguen rompiendo estadísticas y récords y con una meritoria victoria sufrida hasta el final (91-87), lograron consolidar su segunda posición en la clasificación y, de paso, superar el tope histórico de victorias en la máxima competición continental (ya con 20). Siempre por delante en el marcador, todo se había complicado en los últimos dos minutos tras un triple de Sylvain Francisco, pero los nervios de acero de Badio y de Montero permitieron sacar adelante un partido ante un rival directo al que solo le faltó la guinda de recuperar el average particular, tras perder de 9 puntos en la primera vuelta.
Ya con Kameron Taylor recuperado de su torcedura de tobillo que le impidió jugar contra el Baskonia la semana pasada, Pedro Martínez tenía la plantilla al completo, por lo que tuvo que hacer de nuevo tres descartes. Sin López-Arostegui, Yankuba Sima ni Isaac Nogués, el técnico salió de inicio con Darius Thompson, Brancou Badio, Josep Puerto, Jaime Pradilla y Neal Sako, quien abrió el marcador con un mate con asistencia de Badio. El senegalés, pese a venir de jugar dos partidos con su selección, llegaba con energía suficiente para dar su máximo desde el inicio.
Moses Wright, unas de las grandes amenazas del Zalgiris en la zona, empataba con un mate solo bajo el aro, pero dos triples de Darius desde la frontal y una gran maniobra de Pradilla en la línea de fondo, permitían cerrar un parcial de 10-4. Pedro Martínez empazaba a mover el banquillo a los tres minutos dando entrada a Reuvers y Montero y tras una canasta de Ulanovas, completaba el cambio del quinteto con Moore y Costello primero y con Taylor segundos después, cuando aún no se habían cumplido los cuatro minutos de juego.
Un triple de Montero y dos tiros libres de Costello tras una antideportiva a los visitantes llevaban a Tomas Masiulis a pedir su primer tiempo, con 15-6 en el marcador. Momento que aprovechaba la afición del Roig Arena para ovacionar a los júnior que estuvieron días atrás retenidos en Abu Dhabi por el cierre del espacio éreo por el conflicto bélico en Irán y en Oriente Medio.
Ignas Brazdeikis, con cinco puntos consecutivos, reducía diferencias para su equipo, pero un inspirado Omari Moore entraba una y otra vez hasta el aro para sumar tres canastas seguidas y poner el 21-11 en el marcador. Tubelis intentaba la reacción de los lituanos, pero un mate de Key tras un robo y De Larrea desde el tiro libre, cerraban el primer cuarto 25-13.
Freno a la reacción visitante
El Zalgiris no iba a bajar los brazos ni mucho menos y un parcial de 0-6 con dos acciones de Nigel Williams-Goss y Maodo Lo, llevaron a Pedro Martínez a parar el partido para romper la dinámica en la vuelta a la pista.
Wright seguía haciendo daño en la zona en la vuelta a la pista, pero de nuevo Moore y un gran Pradilla ayudaban a aumentar diferencias de nuevo para poner el 33-23 y obligar a Tomas Masiulis a parar de nuevo el partido.
Dos amenazas como Butkevicius y Sylvain Francisco despertaban anotando sus primeros puntos, el primero de ellos desde el 6,75, pero Reuvers sumaba también de tres en tres con un triple y un 2+1 y Badio cerraba con un triple un segundo cuarto en el que Wright fue el gran problema para los locales, ya con 9 puntos. El 50-39, sin embargo, daba confianza de cara a una segunda parte en la que los taronja se jugaban consolidar su privilegiada posición en la tabla y, de paso, descolgar a un Zalgiris que había ganado de 9 puntos, en la primera vuelta.
Del +13 al +2
El Zalgiris aprovechaba su primera posesión para volver a notar por medio de Wright. En el intercambio de canastas, los taronja lograban mantener su renta con acciones de Taylor, Darius y un Sako que puso el +13 (56-43). Todo se volvía a poner de cara, pero en pocos más de dos minutos, la diferencia se reducía a un inquientante +2 tras dos triples de Tubelis y Sylvain Francisco y canastas de Wright y Maodo Lo.
Pasado el ecuador del tercer período, los taronja volvían a ver aro y lograban estirar ligeramente la ventaja con un triple de Costello y el acierto de Reuvers, Badio, Puerto y un Montero que volvía a aparacer en los minutos decisivos con cuatro puntos seguidos para poner el 71-64.
Tensión hasta el final
Pradilla daba más oxígeno en la vuelta a la pista, pero dos acciones seguidas de Butkevius reducían de nuevo la diferencia a un +5. La inquietud duró apenas unos segundos, los que necesitó Taylor para anotar de tres. Tras una buena defensa, Sako machacaba y devolvía el +10 al marcador (78-68), que lleva a Masiulis a parar el partido.
Wright seguía sumando desde la línea de tiros libres y Sleva y Brazdeikis desde la de 6,75, reduciendo la diferencia a un +6 (85-79) a falta de 3:30 para el final. Un momento delicado del que se salió con un mate de Reuvers que llevó a Tomas Masiulis a parar de nuevo el partido, a 2:49 para el final.
Muy mal se tenían que poner las cosas para dejar escapar el partido, pero a 1:57 del final, se dio el peor escenario posible con un 3+1 para Sleva, que al menos falló el tiro libre. El Valencia BC afrontaba los dos últimos minutos con un delicado 87-84, cada balón valía oro y aunque Pradilla logró salvar un primer fallo en el tiro exterior capturando un rebote ofensivo, se escapó otro instantes después y la siguiente acción acabó en un triple de Francisco, que empataba el partido (87-87) a 56 segundos del final.
Los taronja necesitaban anotar y pese a la tensión del momento, Badio no falló en la media distancia. Con 28 segundos por jugar, la defensa era clave y Francisco no pudo repetir su triple anterior. El tiempo jugaba a favor de los locales y Montero supo aguantar el balón hasta que, a 5,4 segundos, recibió falta. Infalible como casi siempre desde la línea de 4,60, sentenció el partido ante un Roig Arena que explotaba de alegría.
De poco le valdría al Zalgiris el último tiempo muerto a poco más de 5 segundos por jugar. El Valencia Basket se acabó llevando el gato (91-87) al agua ante un rival directo, aunque solo faltó la guinda de ganar un average particular que era de +9 para los lituanos.
Celebración de los jugadores del Valencia Basket tras ganar al Zalgiris. / F. Calabuig










