Los trucos definitivos para ahorrar en la factura de la luz sin apenas esfuerzo

En el Día Mundial de la Eficiencia Energética, la atención se centra en la necesidad de un uso racional de la energía. Iu Gallart, director de Barcelona Energia, explica que el ahorro energético es crucial no solo por la emergencia climática, sino también por su impacto en la economía doméstica. Un menor consumo «va directamente al bolsillo», lo que puede suponer un ahorro de entre 1.000 y 1.200 euros anuales para un hogar medio.

Claves para reducir el importe de la factura

Gallart señala dos focos de gasto a menudo ignorados. El primero es la potencia contratada, ya que, según sus datos, «más de un 54 por ciento no la tenemos optimizada». Ajustarla correctamente a las necesidades del hogar, algo que la tecnología y el estudio del perfil de consumo facilitan, puede generar un ahorro anual de unos 46 euros.

El segundo es el conocido como consumo fantasma o ‘stand by‘. Dejar aparatos como el módem o la televisión en modo de espera representa, según sus cálculos, «un ocho por ciento de toda la factura de consumo que tenemos anualmente». Desenchufar cargadores y apagar por completo los equipos es un gesto sencillo que permite ahorrar más de 70 euros al año.

Es algo muy fácil de hacer para ya comenzar a rebajar la factura»

Iu Gallart, director de Barcelona Energia

La climatización, el mayor gasto energético

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Ajusta la temperatura del aire acondicionado nos hace ahorra energía

El mayor gasto energético de una vivienda se concentra en la climatización. Iu Gallart subraya que cada grado que modificamos en el termostato supone un aumento o descenso del 7% en el consumo. Por ello, defiende hábitos de sentido común como adaptar la vestimenta a la estación del año también dentro de casa.

No cuesta nada abrigarse un poco y mirar de consumir menos para ver el ahorro en la factura de la luz»

Iu Gallart, director de Barcelona Energia

Para quienes se plantean una inversión, Gallart es rotundo: «las bombas de calor son los sistemas de frío y calor más eficientes actualmente». Aunque el coste inicial sea superior, el ahorro que generan, al dividir el consumo por tres frente a un sistema tradicional, hace que la inversión «se amortice muy rápido«.

El aislamiento es también un factor fundamental. Acciones sencillas como bajar las persianas en las horas de más sol en verano o por la noche en invierno pueden reducir la necesidad de climatización hasta en un 30 por ciento. Invertir en ventanas de doble cristal es otra de las medidas más eficaces para no desperdiciar energía.

Pequeños gestos, grandes ahorros en el día a día

En las tareas cotidianas también existe un amplio margen de ahorro. Al usar la lavadora, es preferible lavar con agua fría, pues la mayor parte de la energía se destina a calentarla. Gallart también aconseja programar electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas en las horas solares (entre las 10:00 y las 18:00), cuando la energía es más barata.

En la cocina, el experto propone aprovechar el calor residual, apagando la vitrocerámica o el horno unos minutos antes de que la comida esté lista. También resulta eficiente «aprovechar el horno para hacer dos platos a la vez» y así maximizar su rendimiento cada vez que se enciende.

Alfredo Pastor (Pescaderías Mata):

Aprovechar el calor del horno para preparar más de un plato es mñás que recomendable 

Finalmente, el frigorífico requiere una atención especial. Gallar desaconseja introducir alimentos calientes, ya que obliga al motor a un sobreesfuerzo que «estresa mucho al electrodoméstico» y acorta su vida útil. Mantener la puerta abierta el menor tiempo posible es otra de las reglas básicas para la eficiencia energética.

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