El partido entre Servigroup Peñíscola y Noia Portus Apostoli, correspondiente a la Primera División de fútbol sala, terminó de la peor manera posible. Lo que debía ser un encuentro más del calendario acabó convertido en una pelea multitudinaria entre jugadores de ambos equipos, dejando imágenes impropias de la élite del futsal español. La tensión fue creciendo en los últimos instantes del encuentro y, tras el pitido final, varios futbolistas comenzaron a encararse en el centro de la pista. Los empujones iniciales dieron paso rápidamente a puñetazos, patadas y carreras entre jugadores, en una tangana que obligó a intervenir a miembros de ambos banquillos y al personal de seguridad del pabellón.
Las gradas también intervinieron
La situación se descontroló todavía más cuando varias personas procedentes de la grada accedieron a la pista, lo que aumentó el caos durante unos minutos hasta que finalmente se logró separar a los implicados. El incidente dejó además jugadores con contusiones y una enorme polémica en el mundo del fútbol sala.
Jugadores lesionados y fuerte polémica
Tras lo ocurrido, desde el Noia Portus Apostoli denunciaron que varios de sus futbolistas resultaron heridos durante el altercado. El club gallego mostró su malestar por lo sucedido y anunció que estudiaría tomar medidas tras los hechos ocurridos en el pabellón.
Por su parte, desde el Peñíscola también condenaron públicamente lo sucedido y aseguraron que abrirían expedientes internos para analizar el comportamiento de los implicados.
Castigos severos del comité disciplinario
La respuesta disciplinaria no se hizo esperar. En la resolución emitida el 5 de marzo, el juez de competición impuso sanciones contundentes tanto a varios jugadores como al club organizador por los incidentes registrados tras el partido.
Entre los castigos más relevantes figuran suspensiones para cuatro futbolistas, tres del Peñíscola y uno del Noia, que deberán cumplir sanciones que oscilan entre los 12 y los 4 partidos por su participación en la pelea. Además, algunos de los implicados también han sido castigados con multas económicas.
Por su parte, el Servigroup Peñíscola ha sido sancionado como club organizador con 12.000 euros de multa debido a los altercados ocurridos en el pabellón y a la invasión de la pista por parte de personas procedentes de la grada durante la tangana.









