El fútbol sigue envuelto en la desagradable polémica del racismo. Si hace pocos días el ‘caso Prestianni-Vinicius’ copaba todas las portadas, en la jornada 26 de Primera División se ha tenido que volver a activar el protocolo antirracismo.
Todo sucedió en el tramo final del encuentro entre el Elche y el RCD Espanyol. Corría el minuto 80 y el marcador reflejaba un ajustado 1-2 favorable a los visitantes, cuando el choque tuvo que ser detenido provisionalmente.
Omar El Hilali, del RCD Espanyol, se encaró con Rafa Mir, del Elche CF. Entonces, el futbolista perico salió corriendo en dirección al colegiado para informarle de un presunto insulto racista a cargo del delantero rival.
Mientras Rafa Mir negaba con la mano en señal de desaprobación, el árbitro Galech Azpeitia acudió rápidamente a la banda cruzando los brazos en forma de X para confirmar la activación del protocolo antirracismo.
El acta refleja lo que le comentó Omar El Hilali. «En el minuto 78 el jugador número 23 del RCD Espanyol, Don Omar El Hilali, me comunicó que el dorsal 10 del Elche CF, don Rafael Mir Vicente, se dirigió a él en los siguientes términos: ‘viniste en patera’, no pudiendo ser escuchado por ninguno de los componentes del equipo arbitral».
El acta seguía con la explicación: «En consecuencia, procedí a activar el protocolo contra el racismo, motivo por el cual el partido estuvo detenido durante 3 minutos», concluyó en su relato de los hechos el árbitro Galech Azpeitia.
Rafa Mir manda callar
El partido se reanudó tres minutos más tarde, como reflejó el árbitro en el acta, y el Elche apretó en busca del empate.
Lo consiguió, precisamente, con Rafa Mir como protagonista, esta vez en lo deportivo. El delantero transformó un penalti en el último minuto del encuentro para poner el 2-2 en el marcador y darle vida a su equipo en la pelea por evitar caer a los puestos de descenso.
Lo más llamativo fue la celebración. El ariete, nada más anotar el gol, se puso su dedo índice sobre los labios en señal de mandar callar, un acto que se interpretó como una respuesta al incidente que había tenido con El Hilali apenas unos instantes antes.














