Ante la inmediatez y el consumismo desenfrenado, la Cárcel Vieja de Murcia se planta. Una única propuesta cultural abarcará toda la atención en la antigua prisión durante medio año, junto con eventos como conferencias y mesas redondas que orbitarán alrededor del artista que ‘habite’ la antigua prisión y su obra, en la línea de la librería japonesa que solo acoge a un libro a la vez en sus estanterías, Morioka Shoten.
El inmueble solo albergará «dos proyectos al año; dos artistas; dos propuestas desarrolladas en profundidad«, anunció el alcalde de Murcia, José Ballesta, este lunes en la presentación de la programación cultural de la antigua prisión.
«No se trata de llenar un calendario», explicó el regidor murciano, quien detalló que, así, los artistas podrán «hablar, habitar el lugar y escribir su obra en el espacio». Además,esta decisión pretende «que haya tiempo y que el público pueda volver», agregó Ballesta.
«No se trata de llenar un calendario», indicó el alcalde, José Ballesta
Y la primera propuesta será la de Jaume Plensa a partir del próximo 26 de marzo. Y el motivo no es casual: «La obra de Plensa encarna de manera ejemplar aquello que este proyecto aspira a ser«, declaró el alcalde.
«Su obra no ocupa el espacio; lo habita. Sus esculturas no son objetos; son presencias. El silencio no es ausencia; es lenguaje», describió Ballesta la obra del escultor catalán que ya visitó la antigua prisión en septiembre del año pasado para valorar sus posibilidades expositivas y regresa este mismo mes con su propuesta.
Segunda fase
«Hoy estamos en el nuevo módulo de la Cárcel Vieja de Murcia. No es la apertura de una nueva sala ni una ampliación: es la consolidación de un proyecto cultural que ya opera con una identidad propia», aseguró Ballesta. Y, en este sentido, el regidor resaltó la importancia de la confianza de los artistas, la crítica y la red de museos en el proyecto.
Temporalidad y excelencia son los criterios que regirán la programación cultural, resaltó, por su parte, el edil de Cultura e Identidad, Diego Avilés.
Temporalidad, para que las exposiciones «habiten el espacio», por lo que durarán al menos 6 meses con la celebración de jornadas y mesas redondas que orbiten alrededor del artista y su obra, detalló el edil.
Y excelencia, porque se tendrán en cuenta méritos y premios a nivel nacional e internacional, como ocurre con Jaume Plensa, cuya exposición se erige como una «declaración de intenciones de a dónde queremos llegar con este proyecto», destacó Avilés.
Un porche en la prisión
La primera parte del módulo de internos albergará un vestíbulo, dos salas multiusos, baños en la planta baja y diferentes espacios expositivos en la primera planta. Para ello, se remodelará por completo la estructura de esta zona de la prisión, a excepción de la sala de exposiciones principal.
También se abrirán al público los antiguos patios carcelarios en el entorno del edificio, que dan a la calle Torre de la Marquesa.
Y se construirá una pérgola a partir de las cerchas adosadas en las fachadas de los patios, que se montarán a modo de porche, y la garita metálica de vigilancia se convertirá en un elemento de iluminación.
Asimismo, el proyecto contempla conservar dos de las escaleras originales e instalar un ascensor. En cuanto a las carpinterías interiores, se han restaurado en la medida de lo posible y, el resto, son nuevas.
Pero sí que se conservan elementos como los rótulos de los diversos espacios de la cárcel, parte de la zona de locutorios y la campana de la antigua cocina.
Proyecto
La restauración de la Cárcel Vieja se basa en el proyecto ganador del concurso de ideas que el Ayuntamiento de Murcia desarrolló en 2017, ‘Muros Etéreos’, del arquitecto Manuel Hernández Jiménez de IH Arquitectos.
Los trabajos de la primera fase se licitaron en 2018 y se ejecutaron en 2019, en una superficie de 1.300 metros cuadrados, correspondiente al edificio de cabecera, que abrió sus puertas en 2022 como centro de exposiciones.
También se derribaron los muros para crear espacios exteriores ajardinados y abrir nuevos accesos peatonales alrededor del inmueble.
Para la segunda fase, la urbanizadora municipal, Urbamusa, estuvo a cargo de la redacción del proyecto y de dirección de las obras.
















