La banda de ladrones argelinos desarticulada esta mañana en una operación de la Guardia Civil en Palma habría cometido una veintena de robos en restaurantes y coches en los últimos meses. Los sospechosos, jóvenes de entre 18 y 22 años, se movían por toda la isla en coches sustraídos y mantenía una frenética actividad delictiva. La invstigación ha culminado esta mañana con el registro en dos domicilios en la calle Manuel Azaña de Palma y la detención de cinco presuntos ladrones.
Los agentes del Grupo de Investigación de la Guardia Civil del Pont d’Inca llevaba meses tras los pasos de una activa banda de ladrones, que desde el pasado mes de octubre habría perpetrado una veintena de robos, sobre todo en restaurantes de toda la isla y en el interior de vehículos. Los delincuentes sustraían también coches, con los que se desplazaban por toda la Part Forana para cometer los robos. Los investigadores les imputan sobre todo robos con fuerza en el interior de bares y restaurantes, y también en el interior de vehículos. Los ladrones rompían los cristales o las cerraduras para entrar en los locales y se llevaban el dinero y los objetos de valor que encontraban. Los botines que conseguían rara vez superaban los 2.000 euros, aunque los destrozos que causaban eran mucho mayores.
Registros en Palma
La investigación ha entrado en su fase final esta mañana, cuando los agentes, con el apoyo de guardias de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (Usecic), han irrumpido con órdenes de registro en los dos domicilios donde vivían los sospechosos, en un edificio de la calle Manuel Azaña. Han sido detenidos cinco sospechosos, jóvenes argelinos de entre 18 y 22 años, mientras que los investigadores buscaban evidencias en las viviendas.














