Investigadores internacionales han identificado variantes genéticas vinculadas a un menor consumo de nicotina. El hallazgo sugiere que actuar sobre receptores cerebrales específicos podría convertirse en una nueva estrategia terapéutica frente al tabaquismo.
Un gen específico responsable de los receptores de nicotina en el cerebro presenta una mutación protectora en algunas personas, de acuerdo a un estudio publicado en la revista Nature Communications. El descubrimiento podría cambiar la comprensión genética del tabaquismo: los investigadores identificaron variantes en el gen CHRNB3 asociadas con una reducción notable en el número de cigarrillos consumidos por día entre fumadores, y sugieren que ese gen modula la respuesta cerebral a la nicotina.
Resultados similares en diferentes contextos refuerzan la incidencia de CHRNB3
La investigación, liderada por la firma Regeneron Genetics Center (RGC), secuenció el genoma de casi 38.000 fumadores participantes en el Mexico City Prospective Study y detectó variantes poco frecuentes en CHRNB3, vinculadas a un menor consumo diario de cigarrillos.
Los portadores de una copia de esta variante fumaron alrededor de un 21 % menos, mientras que quienes tenían dos copias registraron una reducción de hasta el 78 % en el consumo diario respecto a la versión más común del gen, de acuerdo a una nota de prensa.
Para validar el hallazgo en otros contextos, los autores replicaron los análisis en una muestra europea procedente del UK Biobank y en una asiática del Biobank Japan. Los resultados fueron similares: las variantes en CHRNB3 se asocian con un consumo menor de cigarrillos en poblaciones diversas, reforzando la evidencia biológica del efecto.
¿Terapias farmacológicas efectivas contra el tabaquismo?
El hallazgo es clave: los receptores nicotínicos de acetilcolina median los efectos de recompensa de la nicotina en el cerebro: alterar la actividad de subunidades concretas podría reducir el refuerzo por fumar y facilitar el abandono del hábito o un menor consumo. Por eso los autores sugieren que la inhibición farmacológica de la subunidad β3, codificada por CHRNB3, podría explorarse como estrategia terapéutica contra la adicción a la nicotina.
Referencia
Rare coding variants in CHRNB3 associate with reduced daily cigarette smoking across ancestries. Veera M. Rajagopal et al. Nature Communications (2026). DOI:https://doi.org/10.1038/s41467-026-68825-2
«El resultado es prometedor e implicaría un nuevo mecanismo de acción farmacológica contra el tabaquismo. Sin embargo, se requieren evidencias adicionales porque los autores declaran la existencia de conflictos de interés, pues muchos son accionistas o empleados de una empresa farmacéutica y propietarios de una patente sobre este gen», indicó a Science Media Centre el investigador Javier Costas, del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), quien no formó parte del estudio.
Además, aunque los datos son prometedores, las variantes son raras y falta evaluar medidas clínicas más precisas de dependencia, más allá del número de cigarrillos consumidos. Al mismo tiempo, se requieren ensayos funcionales para confirmar que modificar la β3 produce el efecto esperado sin generar efectos adversos a nivel neurológico.














