El glaciar Thwaites, en la Antártida, es enorme: tiene el tamaño del estado norteamericano de Florida y reúne una cantidad descomunal de hielo. Sin embargo, todas las alarmas están encendidas, porque se está derritiendo a causa del calentamiento global. Si se fundiera del todo, el nivel del mar subiría nada menos que 65 centímetros en todo el planeta, inundando áreas costeras y sumergiendo bajo el agua numerosas islas. Ahora, un grupo de investigadores ha propuesto una idea realmente audaz: construir una gigantesca muralla submarina frente al glaciar.
Se trata de un proyecto de proporciones faraónicas y enorme complejidad técnica, puesto que, para que sea eficaz, este muro debería tener una longitud superior a los 80 kilómetros y alcanzar los 150 metros de altura. Su base estaría a una profundidad de 650 metros. También sería impresionante su presupuesto económico, pues se calcula que su construcción costaría miles de millones de dólares.
«Que sea extremadamente difícil no es excusa para no intentarlo», declaró Marianne Hagen, codirectora del Proyecto Cortina de los Fondos Marinos, al portal IFLScience.
Evitar una subida del mar de 65 centímetros
«Para mí, es una obviedad. Si es posible reducir 65 centímetros el aumento global del nivel del mar para todos, con una sola intervención específica en un lugar, estoy dispuesta a explorarlo. Creo que tenemos la obligación de hacerlo«, afirmó Hagen, quien también fue viceministra de Asuntos Exteriores de Noruega.
Ubicación y extensión del glaciar Thwaites / BBC
El glaciar Thwaites se encuentra en el borde de la masa continental de la Antártida Occidental, en una región conocida como Tierra de Marie Byrd. Tiene aproximadamente el tamaño del estado estadounidense de Florida y se considera el glaciar más ancho de la Tierra, con una anchura de unos 120 kilómetros.
Las características del proyecto dan una idea de lo desesperada que es la situación. Y es que la cantidad de hielo que se derrite en el glaciar Thwaites y en otros cercanos se duplicó entre 1990 y 2010, lo que envió al mar una cantidad gigantesca de agua añadida, un fenómeno que ha seguido creciendo posteriormente. Según algunos estudios científicos, no es descartable que este gigantesco glaciar se derrita totalmente en las próximas décadas, lo que amenazaría la vida de millones de personas.
“Si comparamos [los costes del proyecto] con el coste de la reparación y los daños costeros, es una fracción. El coste de este proyecto ascenderá a miles de millones. El coste de los daños ascenderá a billones”, añadió la responsables del proyecto.
El agua cálida se lo ‘come’ desde abajo
Los científicos han identificado qué es exactamente lo que está devorando el glaciar Thwaites. Existe un flujo constante de agua cada vez más caliente que se filtra por debajo del glaciar y sobre la plataforma continental en la que éste se asienta, fundiendo el hielo desde abajo.

El glaciar es el más ancho del planeta / Agencias
La función del muro proyectado, que estaría anclado al lecho marino, es que reduzca el flujo de agua cálida que está ‘comiéndose’ la parte inferior del glaciar. Una versión del proyecto prevé un muro continuo y otras apuestan por una modalidad fragmentada.
En realidad, el ‘Proyecto Cortina Marina’ aún se encuentra en sus etapas iniciales y hay muchos aspectos que aún no están totalmente detallados. Sin embargo, ya se ha reunido un equipo internacional de científicos, ingenieros, donantes financieros y expertos en políticas que buscan abordar este reto desde todos los ángulos posibles.
Probando con casos comparables
Los expertos están analizando otros casos parecidos en el planeta para ver la viabilidad del proyecto. Uno de estos ejemplos se centra en el fiordo Van Mijenfjorden, en el archipiélago ártico de Svalbard. Este fiordo es una masa de agua protegida por una isla en su desembocadura, lo que lo convierte en un ejemplo práctico para estudiar cómo una barrera artificial podría influir en la temperatura del agua, la estabilidad del hielo y los ecosistemas marinos en un entorno polar.

Esquema que muestra el desgaste de la base del glaciar por la llegada de agua cálida / Agencias
En otro proyecto liderado por la Universidad Ártica de Noruega, socia del Proyecto Cortina de Fondo Marino, se ha propuesto una barrera de fondo marino a pequeña escala en un fiordo del norte de Noruega. De concretarse, el sitio servirá como banco de pruebas para ver qué se podría intentar algún día en la Antártida y otros lugares.
Además de los obstáculos científicos y de ingeniería, una cortina de fondo marino cerca del glaciar Thwaites podría plantear diversas complicaciones geopolíticas. La Antártida ocupa una posición única en la política mundial, ya que no está gobernada por una sola nación. Se gestiona a través del Sistema del Tratado Antártico, establecido en 1959 y firmado por docenas de países.














