El precandidato a la presidencia del FC Barcelona, Marc Ciria, presentó este lunes su ‘Pla Ciria +1500’, un proyecto económico que califica de “disruptivo” y que, según sus cálculos, permitiría generar 1.500 millones de euros en cinco años entre ahorro, nuevos ingresos e incremento de valor patrimonial. Un plan que, tal y como detalló junto a quien será su vicepresidente económico si ganan las elecciones, Iván Cabeza, pretende empezar a ejecutarse “desde el primer día” para recuperar el Fair Play financiero ya el próximo verano y blindar el modelo de propiedad.
El plan se articula en cinco grandes áreas. La principal palanca de crecimiento es la revolución digital, con una previsión de 380 millones de euros en el mandato. El equipo de Ciria plantea monetizar la relación con los millones de aficionados del club a través de producto, contenido y experiencias personalizadas. “El club no me da la manera de poder gastarme el dinero aunque quiera”, ejemplificó Cabeza, aludiendo a la falta de herramientas para conocer y activar la base de datos global de seguidores. Dentro de este ámbito se incluye el desarrollo de Barça Vision, Barça One y las secciones de eSports, así como la revalorización de activos digitales, que cifran en 136 millones y que, a día de hoy, consideran que “valen cero”.
Ivan Cabeza, vicepresidente económico de la precandidatura de Marc Ciria / Dani Barbeito / SPO
Otra de las grandes partidas es el retorno de Lionel Messi como activo estratégico, valorado en 290 millones de euros. Más allá del impacto deportivo, la candidatura subraya su capacidad como generador de marca —“sigue siendo el jugador que más camisetas vende en el mundo”— y su potencial en iniciativas conjuntas con la Fundació Barça y en proyectos de formación y contenidos digitales.
El área internacional aportaría, según sus previsiones, 240 millones. Ciria y Cabeza consideran insuficiente la actual presencia global del club y apuestan por abrir oficinas en mercados estratégicos, crear una International Board (algo así como una junta directiva internacional no remunerada) con 15-20 perfiles de primer nivel en tecnología, deporte y negocio, y cerrar alianzas con marcas globales más allá del patrocinio tradicional. “Si me asocio con el Congo, me asocio con la corrupción, si lo hago con Disney soy líder del entretenimiento; eso genera negocio”, defendieron, poniendo como ejemplo la necesidad de elevar la percepción global de la marca Barça.

Marc Ciria, durante la presentación de su plan económico / SPORT
El capítulo clave es la reestructuración de la deuda. Ciria propone actuar sobre 1.900 millones de euros —entre créditos heredados y financiación del Espai Barça— mediante la diversificación de acreedores y la extensión de vencimientos alineados con la vida útil del estadio. La candidatura cifra en 120 millones el impacto directo de la reestructuración y estima que se podrían ahorrar hasta 100 millones anuales en costes financieros mediante la emisión de bonos y la competencia entre entidades. “¿Cómo puede ser que dependamos de un solo acreedor?”, se preguntó Ciria, crítico con el modelo actual. “O cambiamos esto o no seremos independientes económicamente; las decisiones estarán sometidas a la voluntad del acreedor”. El plan se completa con una reducción de gasto de 360 millones mediante una revisión exhaustiva de partidas y contratos.
Un análisis muy duro de la situación económica
Más allá de las cifras, la comparecencia derivó en un duro análisis de la gestión de Joan Laporta. Ciria aseguró que el club “está en la UCI económica” y habló de 850 millones de euros perdidos tras la venta de patrimonio, así como de 230 millones de pérdidas objetivas en balance en los últimos cinco años. “Es insostenible para cualquier institución”, afirmó. “Decir que hemos salvado el club es un insulto a la inteligencia”, añadió Cabeza, quien recordó que el patrimonio neto es negativo y que, sin la fortaleza de la marca, “nadie nos daría crédito”.
El precandidato también desveló que llegaron a reunirse con Ferran Reverter en 2021 para presentarle el plan de reestructuración económica. Según explicó, el entonces CEO compartía el diagnóstico y consideraba que era el camino que debía ejecutarse, pero la propuesta nunca se llevó a aplicar. “No sabemos por qué no se puso en marcha”, admitió el precandidato, que sí recordó que, apenas siete semanas después de aquel encuentro, Reverter acabó dimitiendo de su cargo.

Marc Ciria: Estoy seguro de que podemos ganar y ganaremos las elecciones / SPORT
El mensaje final fue una apelación al equilibrio entre emoción y gestión. “Esto es un club deportivo, pero también un transatlántico que factura 1.000 millones. Si la gestión es mala, se traslada al campo”, resumió Cabeza. Ciria, por su parte, reivindicó la preparación de su equipo frente a “declaraciones vacías”: “Estamos aquí por responsabilidad. Tenemos el mejor proyecto, real y ejecutable. Si en algo estamos preparados es en pasión y determinación, pero también en gestión”.










