En España circulan ya aproximadamente 855.931 turismos híbridos, 230.641 eléctricos puros y 152.193 vehículos a gas, según los datos más recientes. Este parque, aunque aún minoritario frente al diésel, refleja la clara tendencia hacia motorizaciones más modernas y sostenibles.
Carly, app especializada en diagnóstico automotriz, ha analizado 365.000 vehículos en España registrados en Carly para estudiar cómo varían las averías graves según el tipo de combustible. El análisis revela contrastes marcados entre tecnologías, con las siguientes probabilidades de presentar fallos críticos dependiendo del combustible:
- Vehículos a gas: 49,80%.
- Diésel: 46,50%.
- Eléctricos: 30,45%.
- Híbridos: 16,88%.
Los vehículos a gas y diésel son los que más probabilidades tienen de sufrir averías graves, mientras que los híbridos muestran la proporción más baja, seguidos por los eléctricos.
La antigüedad del parque, clave para entender las diferencias actuales
España cuenta con uno de los parques automovilísticos más envejecidos de Europa (14,5 años de media), compuesto en su mayoría por vehículos de combustión con muchos años y kilómetros. Los coches híbridos y eléctricos, en cambio, han entrado en el país principalmente en los últimos años y son, en general, más recientes, lo que contribuye a que presenten menos fallos críticos.
Los datos muestran una señal importante de futuro
Aunque muestran menos averías críticas, híbridos y eléctricos concentran un volumen elevado de fallos de nivel medio, que pueden convertirse en averías graves si no se atienden:
- Híbridos: 52,18% de fallos medios.
- Eléctricos: 43,42%.
- Frente al 27,38% de diésel y 21,11% de gas.
Este patrón indica que, a medida que la flota híbrida y eléctrica envejezca, será necesario vigilar estos avisos para evitar su evolución hacia fallos críticos similares a los que hoy dominan en vehículos antiguos.
Qué deben tener en cuenta los conductores
En general, cualquier tipo de combustible, ya sea diésel, gasolina, híbrido o eléctrico no está exento de fallar, pero todos pueden evitar averías graves con prevención:
- Diésel y gas: mayor riesgo inmediato de averías graves por lo cual conviene realizar más revisiones y control ante cualquier síntoma.
- Híbridos y eléctricos: alto número de fallos medios indica que se deben revisar estos avisos para evitar que evolucionen a fallos críticos en el futuro.












