El Baskonia vuelve a ser campeón 17 años después. Ni el hecho de jugar tres partidos en tres días hizo que el Madrid pudiera con un rival que acabó con más energía y que arrolló a los blancos en el último cuarto, liderados por el MVP Forrest, Howard y Omoruyi. Un final de partido para la historia (89-100) de un Roig Arena prácticamente lleno acogía su primer gran evento deportivo de baloncesto, con una final de Copa del Rey que llenaba las gradas a pesar de la dolorosa ausencia del anfitrión, el Valencia Basket.
Mario Hezonja, el verdugo taronja en la semifinal del sábado, abría el marcador con un tiro en la zona y aunque Forrest no tardó en responder, los blancos no tardaban en abrir brecha con un parcial de 11-0 que puse el 13-2 en el marcador. Llull, Campazzo y de nuevo Hezonja desde el 6,75 dejaban en una situación complicada en menos de tres minutos a un Baskonia que buscaba un título que se le resistía desde 2009.
Trent Forrest, el mejor del partido con 38 de valoración y MVP de la Copa. / F. Calabuig
Paolo Galbiati paraba el partido y la reacción bakonista fue inmediata, hasta el punto de dar la vuelta al marcador con un parcial de 4-17 que llevaba a Scariolo a parar también el partido. El francés Luwawu Cabarrot empezaba a tomar el mando del partido y llevaba al Baskonia en volandas, aunque los vitorianos no pudieron cerrar con ventaja el primer cuarto (26-26).
Duelo Feliz – Luwawu-Cabarrot
Forrest, desde el tiro libre y Diakité con un triple, ponían al Baskonia cuatro arriba (26-30), pero en el Madrid emergía la figura de Andrés Feliz para liderar un cambio de inercia en el partido. Con 36-30, Galbiati pedía tiempo, pero de nuevo Feliz y Alex Len ampliaban la diferencia hasta el 40-30. Las opciones del Baskonia pasaban por encontrar de nuevo la mejor versión de Cabarrot y Forrest y aunque no pudieron llegar al descanso con ventaja, si empujaron a los suyos para seguir vivos tras la primera mitad, a la que se llegó con un 52-47 tras un intercambio de canastas en el que también era protagonista Tavares.
El Baskonia, siempre cerca
Deck y Hezonja, con un nuevo triple, consolidaban la ventaja madridista en la reanudación, pero Radzevicus, Forrest y Cabarrot recuperaban terreno para empatar a 57 antes de los cuatro minutos de la segunda parte.
En un momento complicado para los de Scariolo, Hezonja volvía a sumar cuatro puntos consecutivos, con Campazzo empujando también hasta el 65-61. Un intento de remontada que no llegaba a cuajar ante un Madrid que volvía a escaparse con un parcial de 7-0 por medio de Lyles, un 2+1 de Garuba y Maledon (72-64). Aún hubo tiempo para que Cabarrot sumara 3 tiros libres a falta de una décima de segundo para el último cuarto.

Luwawu-Cabarrot, el máximo anotador baskonista de la final con 28 puntos. / F. Calabuig
17-33 en el último cuarto
Garuba. Feliz y Maledón, con un triple, mantenían la ventaja blanca en la vuelta a la pista, pero un excelso Omoruyi se sumaba a la exhibición de Cabarrot y, tras un 2+1 de Forrest y un triple de Diakité permitían a los baskonista ponerse por delante (79-81), a 5.48 del final. Las gradas del Roig Arena se volcaban con el Baskonia.
Forrest, Kurucs y Howard hurgaban en la herida blanca y pese a un triple de Hezonja que hizo despertar los fantasmas de la semifinal del sábado poniendo al Madrid a tres (89-92) a 1:03 del final, el Baskonia pasó por encima del Madrid en el último minuto hasta llegar al 89-100. La Copa del Rey ya era del Baskonia y a la fiesta vitoriana se sumaban las siete aficiones. Desde 2009 no ganaban una Copa y los de Paolo Galbiati hacían historia en el Roig Arena 17 años después.












