La Zarzuela ha recibido en los últimos meses quejas de dirigentes de Vox por el contenido de algunos discursos pronunciados por Felipe VI en los que el partido de Santiago Abascal considera que el jefe del Estado ha incumplido la Constitución y ha roto su obligada neutralidad política. Según ha podido saber EL PERIÓDICO, en esas conversaciones representantes del partido de ultraderecha mostraron su desacuerdo por la posición que asumió el Rey ante asuntos como la intervención de Donald Trump en Venezuela para derrocar a Nicolás Maduro, su manera de referirse a la liberación de encarcelados los días siguientes y por su celebración del acuerdo comercial de Mercosur. Tampoco agradan a Vox la insistencia de Felipe VI en los últimos años para frenar la polarización política y su defensa del multilateralismo cuando pide reforzar la ONU y otras instituciones transnacionales.
Miembros del partido ultra señalan en privado que hay muchos españoles que aplauden la captura de Maduro
Aunque la Carta Magna no incluye una referencia directa a la imparcialidad del Monarca, sí recoge de manera implícita y funcionalmente estructurada esa neutralidad en el artículo 56.1, cuando afirma que el Rey “arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones”, un rol que requiere de esa ecuanimidad que Vox, con 33 diputados en el Congreso, echa en falta en algunos momentos. En las conversaciones entre el partido y la Zarzuela, según información recabada de ambas partes, han salido a colación discursos concretos de Felipe VI de los últimos meses y uno que fue paradigmático: el que pronunció el Rey en el encuentro con los embajadores que España tiene repartidos por el mundo y que se hace cada inicio de año. Esta vez se realizó el día 9 de enero en el Ministerio de Asuntos Exteriores. El mundo todavía estaba impactado por la operación, el día 3, que había lanzado EEUU en Venezuela para capturar al presidente, Nicolás Maduro, y era inevitable abordar el asunto ante el cuerpo diplomático español. Felipe VI se refirió en su discurso a la necesidad de respetar el “derecho internacional” y la soberanía de los pueblos, con una referencia directa al país suramericano e indirecta a Trump. El Rey habló de la “cercanía al pueblo de Venezuela” y de su deseo de que se abra una “verdadera transición democrática”, “respetuosa de la voluntad soberana, libre e independiente de los venezolanos”.
Maduro llega detenido a Nueva York (EEUU), en enero de 2026. / Stringer / EFE
Miembros de Vox en privado recuerdan que hay muchos ciudadanos –españoles y otros de origen venezolano con doble nacionalidad– que aplauden la injerencia política de EEUU y la operación militar ordenada por Trump para detener a Maduro, por lo que Felipe VI, en su opinión, no debería hacer esa reflexión sobre el respeto a la soberanía venezolana y al derecho internacional. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo una observación similar a la del Rey horas después de la intervención. Por contra, Abascal respaldó a Trump y escribió en X: “Hoy el mundo es un poco más libre”.
La palabra «retenidos»
El Rey también se ‘equivocó’, según Vox, cuando celebró la “liberación de cinco compatriotas y de otros ciudadanos que se hallaban igualmente retenidos” en Venezuela, en referencia a los cinco españoles que habían sido excarcelados. El partido de ultraderecha se quejó de que utilizara la palabra “retenidos”: cree que el Monarca debería haber usado la expresión “presos políticos”. “Retenidos” fue el término que también había usado la víspera el presidente, Pedro Sánchez. Según fuentes de la oposición venezolana exiliada en España consultadas por este diario, dos de los cinco beneficiados no eran presos políticos, de ahí que el Gobierno y la Zarzuela optaran por ese término para englobar a todos los excarcelados.
Al final de ese discurso, Felipe VI se dio la “enhorabuena” por el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur (bloque que conforman Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) tras más de 25 años de negociaciones. Ese pacto ha creado la mayor zona de libre comercio del mundo (con el objetivo de competir mejor con EEUU y China) y supone la eliminación de aranceles, una medida que ahorrará cada año más de 4.000 millones de euros a las empresas europeas, según la patronal CEOE.
Sin embargo, una parte del sector primario no lo ve con los mismos ojos y a ellos mima Vox de manera especial: mientras la industria transformadora y las empresas que se dedican a importar vino y aceite aplauden el acuerdo, otros, sobre todo en la ganadería, consideran que el pacto provocará una caída de precios. No confían en las salvaguardas que Mercosur incluye para evitar que el mercado se descontrole. El PSOE defiende el acuerdo de manera rotunda y el PP también lo ha hecho durante décadas aunque ahora su líder, Alberto Núñez Feijóo, intenta conjugar ese respaldo con el sentir de una parte del sector primario, un caladero de votos en el que Vox le está comiendo terreno.
Los discursos de Navidad
En Vox llevan dos años sin querer comentar el discurso de Nochebuena del Rey, el más importante del año. En ellos el jefe de Estado ha censurado la polarización y el “atronador” clima político, algo de lo que la mayoría de los grupos políticos del Congreso, desde el PSOE hasta el PNV, han acusado en numerosas ocasiones a Vox. Según fuentes de la dirección del partido de Abascal, si no opinan sobre los discursos de Felipe VI últimamente es porque ven que “unos y otros tratan de apropiarse de la figura del Rey”. “Creemos que el Gobierno está contaminando la institución para camuflar su mafia y que probablemente Sánchez seguirá con ello hasta que crea que ya no le funciona. Entonces introducirá el debate de la república para polarizar. No le haremos el juego”, añaden esas fuentes oficiales.
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