La representación sindical del transporte regular de viajeros ha advertido de «la situación de colapso» en el servicio público de guaguas que» afecta tanto a Lanzarote como al conjunto del Archipiélago».
Ricardo Hernández, delegado sindical de Comisiones Obreras en Intercity Bus Lanzarote, explica que el incremento de pasajeros registrado desde la implantación de las tarjetas de transporte gratuitas no ha ido acompañado de los recursos necesarios para absorber la nueva demanda.
Conductores bajo presión diaria
La plantilla de conductores y conductoras ha querido trasladar su compromiso con la ciudadanía, aunque reconoce que en las condiciones actuales resulta complicado garantizar la puntualidad y la capacidad adecuada en todas las líneas.
Los trabajadores recuerdan que son la “cara visible” del sistema y quienes reciben directamente las quejas de los usuarios, pese a que la planificación del servicio y la asignación de recursos no dependen de ellos. Desde la representación sindical se insiste en que la responsabilidad recae en la gestión y organización del sistema de transporte.
Más tráfico y horarios desfasados
A la elevada demanda se suman otros factores que dificultan la prestación del servicio. Entre ellos, la existencia de «horarios considerados obsoletos», el aumento del tráfico rodado en determinadas franjas del día y la falta de carriles exclusivos para guaguas en varios tramos estratégicos.
Estos elementos, según el representante sindical, repercuten directamente en los tiempos de recorrido y en la regularidad de las rutas, generando retrasos y acumulación de pasajeros en paradas clave.
Limitación de viajeros de pie
La aplicación del Reglamento del Viajero aprobado por el Cabildo de Lanzarote añade un nuevo condicionante. La normativa prohíbe el transporte de pasajeros de pie, lo que obliga a limitar el acceso una vez alcanzada la capacidad máxima de los vehículos.
Esta situación podría dejar a usuarios en las paradas, incluidos trabajadores que dependen del transporte público para llegar a sus puestos de trabajo. La medida, orientada a reforzar la seguridad, incrementa, sin embargo, la presión sobre un sistema que ya opera al límite, según denuncian.
Petición de medidas urgentes
Desde la parte sindical se han pedido disculpas a la ciudadanía por las deficiencias actuales del servicio, al tiempo que se reclama a las administraciones competentes y a las empresas concesionarias la adopción de medidas urgentes y estructurales.
Entre las soluciones planteadas se encuentran el refuerzo de flota, la actualización de horarios, la mejora de la planificación y la adecuación de la red a la demanda real. El objetivo, subrayan, es garantizar un servicio público digno y unas condiciones laborales adecuadas para la plantilla.
La situación del transporte público en Lanzarote vuelve así al centro del debate sobre movilidad y planificación, en un contexto de crecimiento de usuarios que exige ajustes para mantener la calidad del servicio.












