Indra ha reforzado los controles. La compañía que preside Ángel Escribano ha adelantado una hoja de ruta este viernes que regula la toma de decisiones en el caso de una eventual operación con Escribano Mechanical and Engineering (EM&E), según detalla un documento remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Además, Indra reconoce en el propio documento que la operación «presenta un posible conflicto de interés», dado que Escribano EM&E, propiedad del hermano de Ángel, es el segundo mayor accionista de Indra.
El documento fija salvaguardas y refuerza controles para gestionar los conflictos de interés entre Indra Sistemas y Escribano Mechanical and Engineering. En concreto, identifica la relación familiar entre el presidente de Indra, Ángel Escribano a su hermano, Javier Escribano, quien preside EM&E. Por ello, la compañía formó una comisión ad hoc el pasado verano para analizar a fondo la transacción entre ambas compañías e introduce una segunda capa de control interno dentro de la empresa. El protocolo, que será liderado por el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, también subraya que los consejeros independientes tendrán un papel más reforzado con respecto a la supervisión en el caso de una fusión eventual.
Este protocolo, según el documento, «tiene como objetivo desarrollar una adecuada gestión de los conflictos de interés y garantizar que el proceso se conduce de acuerdo con los mejores estándares de gobierno corporativo». Entre algunas de las normas que subraya la comisión, el protocolo detalla que el José Vicente de los Mozos tendrá que presentar los términos de la operación y divulgar la existencia de conflictos de interés a equipos internos. La transacción pasará a estar en manos del consejo de administración dell grupo, quienes decidirán si modifican la operación tras una fase de análisis.
Esta hoja de ruta llega después de una semana de grandes movimientos dentro de la compañía de defensa, aunque no es nueva: el supervisor bursátil ya ha supervisado el protocolo desde el pasado verano. Entre algunos de los grandes movimientos dentro de Indra, anoche se conoció que un vehículo de Alicia Koplowitz había aflorado una participación del 0,006% en Indra, con un saldo equivalente a 11.475 títulos de Indra y con una valoración aproximada de 577.000 euros. El primer accionista de Indra es la Sociedad Estatal de Participación Industriales (SEPI), con el 28% del capital en Indra.
La posible operación entre las dos compañías de defensa llegan en medio de un rally bursátil de triple dígito: Indra se ha revalorizado casi un 200% en apenas el último año y más de un 600% en el transcurso de los últimos cinco años.
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