El entrenador del Valencia CF, Carlos Corberán, ha estado este miércoles en el Ciutat de València tomando nota de las evoluciones del próximo rival en LaLiga, el Villarreal CF. Tanto en un bando como en otro hay ganas de derbi. Tras imponerse en el del domingo al Levante UD, el conjunto de Mestalla se desplazará el domingo a La Cerámica para jugar otro duelo de rivalidad regional, el cara a cara con el Submarino amarillo de Marcelino García.
Después de la victoria ante el conjunto ‘granota’, con goles de Ramazani y Sadiq, la plantilla valencianista gozó de dos días de descanso. Este miércoles, el grupo ha comenzado a preparar el choque del domingo con el ánimo de resarcirse de la derrota de la primera vuelta, cuando el Villarreal se llevó los tres puntos del coliseo de la Avenida de Suècia. El día de trabajo ha sido intenso para el cuerpo técnico de Corberán, que lo ha concluido esta noche en el estadio del Levante.
El Villarreal recobra la solidez en defensa
Corberán ha apuntado cada detalle que el domingo podría decantar el derbi. Por ejemplo, el de Cheste ha sido testigo de como el Submarino ha recobrado la solidez que le ha caracterizado en la mayoría de duelos de la competición. Con la portería a cero y un gol de Mikautadze a los 57 minutos del choque, los castellonenses se han hecho un triunfo que los devuelve a la tercera posición de la clasificación con 48 puntos, tres más que su perseguidor más directo, el Atlético de Madrid. Los rojiblancos se han enfrentado este miércoles precisamente, en el ‘paly-in’ de la Champions al Brujas a domicilio (3-3).
Mucha más distancia existe en la tabla entre los dos clubes dominadores del fútbol valenciano. Nuevamente en una mala temporada, el Valencia dirigido por la gestión Lim suma, a falta de 14 jornadas de Liga, 22 puntos que el Villarreal. Los objetivos por los que luchan uno y otro son muy diferentes. Mientras el Submarino tratará de continuar afianzándose en la tercera plaza y seguir con el historial de derbis de esta temporada repleto de triunfos, los murciélagos intentarán aguar la fiesta en Vila-real y escalar hacia una zona más tranquila.















