La Reina Letizia ha visitado la fábrica de la firma eldense Pedro García, ubicada en la calle Italia del polígono Campo Alto de Elda, en una visita que se ha prolongado durante casi dos horas y en la que ha mostrado un notable interés por todo el proceso de elaboración del calzado.
Durante el recorrido, la monarca ha podido conocer de primera mano cada una de las fases de producción, desde el corte de las piezas hasta el ensamblaje y el embalaje final. A lo largo de la visita, se ha detenido en distintos puestos de trabajo para conversar con los empleados, interesándose por las tareas que realizaban y por su trayectoria en la empresa. Así, preguntó tanto a una trabajadora que colocaba manualmente cristales de Swarovski sobre la piel como al operario encargado del corte del zapato.
Los trabajadores han destacado la cercanía de la Reina y su implicación durante la visita. «Es un amor y muy cercana”, señalaba una de las empleadas, que le explicó cómo pegaba manualmente los cristales de Swarowski (los únicos que usa la firma) a uno de los modelos que saldrá para la colección de verano.
La visita se enmarca en el centenario de la marca familiar, fundada en 1925 y actualmente dirigida por la cuarta generación. De hecho, ya hay tataranietos pequeños que garantizarán la continuidad en un futuro. Desde la empresa han explicado a este diario que la Reina lleva años utilizando su calzado, especialmente desde que, tras una lesión en el pie, ha optado por modelos más planos y cómodos, alejados de los zapatos de salón más altos. Sandalias planas o mocasines con lana de la firma han formado parte de su vestuario en distintas ocasiones. De hecho, en la visita de la familia real a Valdesoto, Pueblo Ejemplar 2025, la Reina Letizia utilizó uno de los modelos de mocasín de Pedro García.
Interés por la lana
La Reina Letizia también compartió una anécdota relacionada con la lana de oveja churra y merina, materiales presentes en algunos modelos de invierno de la firma. La monarca recordó que este mismo miércoles participó en el acto de presentación de la «Alianza por la Lana», una iniciativa multidisciplinar que reúne a más de 450 profesionales, empresas e instituciones con el objetivo de reivindicar su valor cultural y económico, no solo como tradición, sino también como un medio de vida y un material de futuro. En ese contexto, mostró su apoyo a este material y su interés por su uso en el sector del calzado.
Según la propia marca, fue iniciativa de la Reina desplazarse a Elda para conocer de cerca el proceso artesanal, después de haber sido invitada a distintos actos celebrados en Madrid con motivo del centenario. «Busca verse elegante, pero cómoda», señalan desde la firma, que cuenta con más de 250 puntos de venta en todo el mundo, con Estados Unidos como principal mercado, además de España, Italia y Alemania. La empresa produce entre 400 y 500 pares de zapatos al día y, según sus últimos datos, roza los 12 millones de euros de facturación anual. «La Reina es un altavoz; cuando lleva uno de nuestros modelos, la repercusión es enorme», subrayan. Pedro García cuenta con una plantilla de 95 personas para fabricar sandalias, botas y zapatos cerrados a partir de pieles y materiales siempre certificados por su sostenibilidad.
Además de la Reina, los zapatos de Pedro García han sido elegidos por personalidades internacionales como la reina Mary de Dinamarca, Michelle Obama, Beyoncé, Taylor Swift, Julia Roberts, Sarah Jessica Parker, Scarlett Johansson, Reese Witherspoon, Jennifer Aniston o Drew Barrymore, entre otras muchas.
La jornada comenzó con una visita al showroom de la marca, tras la cual la Reina recorrió las instalaciones productivas. Doña Letizia ha llegado a Elda con unas botas de piel altas y negras modelo «Xantia» de la firma eldense, realizadas de curtición vegetal, la piel más antigua del mundo a partir de sustancias orgánicas de árboles. Las botas están valoradas en 550 euros. Al bajar de uno de los coches oficiales, fue recibida entre aplausos por alrededor de medio centenar de personas que aguardaban en la calle Italia al grito de «¡Letizia, guapa!» y «¡Viva la Reina!».
Previamente al acceso a la fábrica saludó a la comitiva institucional formada, entre otros, por la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant; el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; la delegada del Gobierno en la Comundiad Valenciana, Pilar Bernabé; la consellera de Industria, Marian Cano; el alcalde de Elda, Rubén Alfaro; y los directivos de la marca, Pedro y Mila García.
Gran expectación en el exterior
Tras el saludo protocolario, la reina se dirigió desde la distancia levantando la mano al público congregado al otro lado de la calle para agradecer las muestras de cariño. «¡No te vayas!», le gritaba una mujer, lo que provocó que doña Letizia se girara de nuevo para corresponder con un último gesto antes de iniciar la visita.
Desde el exterior, la presencia de la Reina en la ciudad se ha vivido con gran expectación. En la calle Italia, frente a la fábrica, decenas de vecinos aguardaban con el móvil en la mano, regalos preparados y numerosas historias personales que compartir. Entre ellas, la de Emilia, vecina de Elda y propietaria de una marca de galletas ecológicas, veganas y sin gluten, que aseguraba que la Reina ya conoce sus productos. «La conocí en Biocultura, en Madrid. Le gustan mucho», explicaba, en referencia a la conocida feria de productos ecológicos que se celebra en la capital de España.
Según relata, incluso ha escrito a la Secretaría de la Casa Real para intentar hacerle llegar sus galletas a través del equipo de seguridad. «Es un encanto», afirmaba convencida. Emilia recuerda además una anécdota que, asegura, le comentó la propia reina: «Cuando eran pequeñas, en lugar de darles golosinas, les daba galletas», señalaba en alusión a la princesa Leonor y la infanta Sofía.
Numerosos empleados y empleadas de fábricas aledañas a la de Pedro García también se acercaron para saludar a la monarca
A escasos metros, Margarita también esperaba la llegada de la monarca. «Me gustan muchísimo la Reina y el Rey, son maravillosos. He salido del hospital y he venido a verla, estoy malica», confesaba con una sonrisa. Junto a ella, Vicente aguardaba con la esperanza de lograr una fotografía para inmortalizar el momento. Su vínculo con la familia real es, aseguraba, lejano pero especial: «Estoy esperando a ver si puedo hacerme una foto con ella. Mis abuelos vivían al lado de mi casa en Torrevieja, éramos vecinos. La madre de Letizia también ha venido a mi casa», relataba.
Antes de abandonar la zona, la Reina Letizia se ha acercado a las personas que le aguardaban frente a la fábrica, ha saludado a los asistentes y ha accedido a hacerse fotografías, poniendo así el broche de oro a una visita marcada por su interés por la tradición zapatera eldense y el proceso artesanal que caracteriza al sector del calzado en la ciudad. Emilia logró finalmente entregar sus galletas al personal de seguridad e intercambiar al menos unas palabras con la reina Letizia, mientras que Vicente consiguió su ansiada fotografía con la monarca. Numerosos empleados y empleadas de fábricas aledañas a la de Pedro García también se acercaron para saludarla.
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