El impuesto de matriculación de vehículos en España recaudó 51 millones de euros en enero de 2026, lo que supone una caída del 21,5% respecto al mismo mes del año anterior, cuando la cifra alcanzó los 65,6 millones de euros, según datos oficiales publicados este martes por la Agencia Tributaria.
La bajada se produce a pesar de que el precio medio que pagaron los consumidores españoles por un coche se incrementó un 1,8%, hasta situarse en 24.275 euros, 436 euros más que en enero de 2025. La cuota media del impuesto se situó en 596 euros, 165 euros menos que hace un año, un descenso del 21,6%.
En cuanto a la actividad del sector, las matriculaciones de vehículos (que incluyen turismos, comerciales, autobuses, autocares y microbuses) sumaron 85.648 unidades, apenas un 0,6% menos que en enero de 2025. Este leve retroceso contrasta con el incremento del volumen de facturación del sector, que alcanzó los 2.028 millones de euros, un 2% más que en el mismo periodo del año anterior.
Coches más caros, menos contaminantes
Parte de la causa de estas cifras del impuesto de matriculación es la reducción de las emisiones medias de los vehículos, concepto con el que se calcula este gravamen. Estas se han consolidado en 109 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro por vehículo en lo que va de año, ocho gramos menos en términos interanuales (un descenso del 7,3% en las emisiones).
Así, los expertos señalan que la caída de la recaudación no refleja necesariamente un descenso en la demanda de vehículos, sino el efecto de la reducción de la cuota media del impuesto de matriculación, que ha suavizado la carga fiscal sobre los compradores. Además, el aumento del precio medio de los coches indica que los consumidores siguen apostando por modelos más equipados o de gama superior, compensando parcialmente la caída en unidades vendidas.











