Se suele decir que la venganza es un plato que se sirve frío. Pues este martes, el ajuste de cuentas del Real Madrid ante el Benfica se sirvió en un plato muy ‘caliente’ después de que Vinicius, con un magistral gol en un duelo marcado por una polémica racista, la tensión y el caos, pusiese Lisboa patas arriba.
Los merengues cuajaron el mejor partido europeo del curso y se desquitaron del doloroso 4-2 que encajaron ante los de Mourinho hace apenas 21 días, un batacazo que les sacó del Top 8 de la Champions y les condenó a la ‘repesca’.
La afición del conjunto portugués puso toda la carne en el asador, pero esta vez, Da Luz y el Benfica no fueron una combinación letal para los blancos, que habían bajado al infierno en Lisboa a finales del pasado mes de enero.
Superstición merengue
Con una gigantesca lona con la imagen de un águila (símbolo
del Benfica) de aspecto intimidante y el lema ‘Até ao fim’ (Hasta el final),
los hinchas locales se motivaron para
buscar otra noche mágica de Champions en el Estadio Da Luz ante un Real Madrid
que cambió el color de la indumentaria con la que se estrelló en tierras portuguesas. Las supersticiones en el fútbol son
rituales y creencias profundamente arraigadas para atraer la buena suerte o
evitar la derrota.
En el histórico revolcón de hace tres semanas en Lisboa, los
merengues vistieron su segunda equipación azul marino y en esta ocasión
lucieron su tercer uniforme de azul más claro. Thibaut Courtois también renovó su
vestimenta y pasó del verde, con el que encajó cuatro goles ante los lusos, al
negro. El que se mantuvo fiel al amarillo, un color considerado ‘gafe’, fue el
meta benfiquista, Anatoliy Trubin, héroe con su gol de cabeza en el minuto 98
que significó el definitivo 4-2 y que condenó a los de Álvaro Arbeloa a este playoff previo a los octavos de final.
Este martes, el ucraniano volvió a ser decisivo para no encajar una derrota mayor, aunque esta vez fue en su portería y no en la contraria, con dos paradones al borde del descanso
ante Mbappé y Güler, el segundo de ellos antológico. Antes, Courtois había
sacado también una mano milagrosa para evitar el 1-0 del conjunto lisboeta.
El Real Madrid va encontrando una solidez que le ha permitido asaltar el liderato de LaLiga y poner un pie en los octavos de final de la Champions, aunque los de Arbeloa tuvieron ocasiones para rematar una eliminatoria que se le ha puesto muy cuesta arriba a un Benfica que estuvo bastante lejos del que le endosó cuatro goles a Courtois en la última jornada de la Fase Liga de la Champions. Sin el expulsado Mourinho, los lusos lo van a tener crudo para eliminar a un conjunto blanco que ya se siente muy superior.












