El mundo entero mira ahora a Lisboa. Lo que ocurrió en el partido entre el Benfica y el Real Madrid ha provocado un auténtico terremoto. El presunto acto racista denunciado por Vinicius Jr ha empujado una movilización a nivel mundial en la lucha por la causa.
La FIFA ha pedido responsabilidades por lo que sucedió y la UEFA ya ha anunciado que investigará los sucesos e impondrá las sanciones pertinentes. Mientras tanto, el mundo del fútbol se ha volcado en apoyar al jugador del Real Madrid, incluyendo tanto a compañeros suyos como exfutbolistas.
A pesar de todo, también existen algunas personas y entidades que se posicionan del lado de Prestianni, afirmando que confían en su palabra y en que no hubo ningún acto racista en el partido. José Mourinho cuestionó la celebración de Vinicius y el Benfica publicó un comunicado oficial para mostrar su apoyo al jugador argentino.
Momento en el que se produjo el incidente entre Vinicius y Prestianni, durante el Real Madrid – Benfica. / Europa Press/Contacto/Miguel Lem / Europa Press
Mientras tanto, en Portugal medios importantes como ‘A Bola’ se han hecho eco del análisis que ha realizado Gustavo Machado, experto en lectura de labios, sobre las imágenes del futbolista del Real Madrid, justo antes de que se produzca el incidente.
En el inicio, Vinicius protesta por la tarjeta que le enseña el colegiado. «¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué a mí? ¿Por qué tarjeta para mí, árbitro?», le preguntaba el brasileño a Letexier, árbitro del encuentro. Justo después, el extremo se dirige directamente a Prestianni, aparentemente después de que este le diga algo.
«¡Cállate! ¡Cállate, cagón! ¡Cagón de mierda! ¡Cagón!», le dice el futbolista del equipo blanco al del Benfica. En ese momento, Prestianni se pone la camiseta en la boca y procede a decirle algo que Vinicius denuncia rápidamente: «¡Eh! ¡Eh! ¡Árbitro! Ha dicho ‘mono’, me ha dicho ‘mono’. Me ha llamado mono. Sé lo que ha dicho. Y tarjeta amarilla solo para mí».
Para finalizar el vídeo, el delantero madridista vuelve a dirigirse a Prestianni en los mismos términos que anteriormente: «Cagón, cagón, cagón de mierda». Una conversación que añade más información al incidente y que, por muy reprochables que sean los insultos de Vinicius al rival, en ningún caso puede justificar el supuesto incidente racista que se produjo en el césped según el brasileño.














