“Entré en menos de un minuto al escuchar los gritos, pero ya había perdido mucha sangre”

La rápida actuación de sus pacientes, en menos de un minuto, tras escuchar los gritos, no fue suficiente para salvar la vida de Ana Sorribas, la enfermera de 64 años que falleció el lunes tras ser apuñalada presuntamente por su expareja sentimental, Vicente G., de 71 años, en el centro de salud de Benicàssim.

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