El PSOE de Agaete denuncia «el lamentable estado de abandono y la deficiente conservación de uno de los patrimonios históricos más representativos e importantes de nuestra Villa», como es el centenario ingenio azucarero de Las Candelarias, datado de finales del siglo XV.
El grupo socialista en la oposición en el Ayuntamiento recuerda que este enclave arqueológico descubierto hace 20 años y situado en la salida de la futura autovía con La Aldea «no ha sido objeto de actuaciones relevantes en los últimos 15, lo que ha provocado un grave deterioro de su estructura». En este sentido, señala que las recientes lluvias han agravado aún más la situación: se han desprendido piedras de sus muros y las correntías de agua han dejado al descubierto numerosos vestigios arqueológicos con más de cinco siglos de antigüedad, exponiéndolos a un riesgo evidente de pérdida y expolio irreversible.
Un legado para la historia
El pueblo de Agaete, visto desde los restos del ingenio azucarero. / LP / DLP
«La importancia de este monumento está estrechamente ligada a la propia historia de nuestro pueblo. Gracias a la riqueza generada por la industria azucarera del ingenio se construyó la ermita de Las Nieves y se adquirió, al mejor pintor de Flandes de la época, el valioso tríptico de Nuestra Señora de Las Nieves. Bajo la influencia económica y social de esta actividad se fue configurando el Agaete moderno», añade a través de las redes sociales.
Pedir ayuda al Cabildo y al Gobierno
En torno al ingenio convivieron maestros azucareros portugueses, población aborigen superviviente a la conquista, conquistadores y personas esclavizadas de origen morisco y subsahariano, cuya huella forma parte hoy de la identidad histórica y humana de Agaete. Por estas tierras transitaron también figuras históricas como Alonso Fernández de Lugo, Palomares, Antón Cerezo, vinculadas a los primeros momentos de la colonización de Gran Canaria.
Por todo ello, el partido insta al Ayuntamiento de Agaete a que realice «con carácter urgente las gestiones necesarias ante el Gobierno de Canarias y el área de Patrimonio del Cabildo para garantizar la protección inmediata del enclave, evitar el progresivo deterioro y posible colapso de las ruinas, y promover la adquisición pública de los terrenos, actualmente de titularidad privada».
Y recalca que, la conservación del ingenio de Las Candelarias no es solo una cuestión patrimonial, sino «un deber histórico y moral con nuestra identidad y con las generaciones futuras2.













