“El protocolo no sirvió de nada”

Vinicius Júnior rompió su silencio apenas una hora después del partido en el estadio Da Luz. El delantero del Real Madrid publicó un comunicado en sus historias de Instagram en el que cargó con dureza contra los responsables de los presuntos insultos racistas que denunció durante el encuentro.

“Los racistas son, ante todo, cobardes. Necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son”, escribió el brasileño, en referencia a las imágenes en las que se veía a un jugador rival tapándose la boca antes de que él se dirigiera al árbitro para alertar de lo sucedido.

El futbolista también cuestionó la actuación de quienes, a su juicio, deben garantizar que este tipo de situaciones no se repitan. “Tienen, a su lado, la protección de otros que, teóricamente, tienen la obligación de castigar”, señaló, en una crítica que muchos interpretan como dirigida a la UEFA y a la gestión arbitral.

Vinicius aseguró que el protocolo antirracismo activado por el colegiado Letexier fue insuficiente: “Solo un protocolo mal ejecutado y que no sirvió de nada”, denunció. Además, mostró su incomprensión por la tarjeta amarilla que recibió tras celebrar un gol: “Recibí tarjeta amarilla por celebrar un gol. Aún sin entender el porqué”.

Pese a la contundencia de su mensaje, el atacante quiso restar protagonismo personal a la polémica. “No me gusta aparecer en situaciones como esta, más aún después de una gran victoria y cuando los titulares deben ser sobre el Real Madrid, pero es necesario”, concluyó.

Vinicius vuelve así a situarse en el centro del debate sobre el racismo en el fútbol europeo, combinando su rendimiento deportivo con una firme postura pública frente a los insultos que denuncia en los estadios.

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