MIEL, LIMÓN & VINAGRE | José Mourinho: El arcángel de Concha Espina

Hay un chiste de Eugenio en el que un hombre se despeña por un acantilado de cientos de metros y, en el último momento, se logra agarrar a una rama. Entonces, tambaleándose, comienza a gritar a la desesperada: «¿Hay alguien?, ¿hay alguien?». Así varias veces hasta que de pronto una voz penetrante (sic) le dice: «Sí, está Dios». Y ésta prosigue: «Suelta tus manos, déjate caer al vacío, antes de que tu cuerpo se estrelle contra el suelo mandaré 40.000 ángeles mayores al mando del arcángel San Gabriel que, batiendo sus potentes alas, vencerán la ley de la gravedad y succionando el aire te remontarán otra vez hasta el punto de partida».

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