Hace tiempo que el gol ha dejado de ser en el Celta cosa de Iago Aspas. El crack moañés ha pulverizado durante años todos los registros imaginables en el equipo vigués y es, junto a David Villa, el único jugador español que ha logrado cuatro Trofeos Zarra, pero camino de los 39 años, ya en el ocaso de su legendaria carrera, ha dejado de ser el principal proveedor de goles del conjunto celeste. Borja Iglesias ha tomado el relevo.
El sorpasso se produjo ya la pasada temporada, con la vuelta del Panda al Celta. Un retorno que generó inicialmente ciertas suspicacias por la campaña en blanco firmada por Iglesias con el Betis y el Bayer Leverkusen, que el delantero santiagués no tardó en acallar. Giráldez, que pidió expresamente su regreso cuando se le daba casi por retirado, sabía bien lo que se hacía. De la mano del estratega louriñés, el artillero compostelano recuperó la pasión por el juego y el olfato de gol.
Borja concluyó el curso como máximo goleador del Celta, con 11 dianas en 37 partidos de Liga. Un balance más que notable, al que agregó todavía 3 asistencias, superando el registro de Aspas, que se sitúo como segundo artillero del equipo celeste: 10 tantos y 5 pases de gol. La producción del astro celeste ya había menguado la temporada precedente, en la que Iago anotó 9 goles y el máximo goleador del equipo fue el noruego Strand Larsen, con 13. En el curso anterior, pese a los problemas de espalda que lo atormentaron en la parte final, Iago concluyó el curso con 12 goles.
Las diferencias entre Borja y Iago se han acrecentado de forma considerable esta temporada, en buena medida porque Giráldez se cuida mucho de dosificar los minutos del morracense, que carece ya del físico y la explosividad de antaño, aunque mantiene su olfato y capacidad creativa. El entrenador celeste ha empleado principalmente a Iago en la Europa League, restringiendo de forma muy acusada sus minutos en LaLiga. El moañés suma 4 goles entre todas las competiciones, 2 en LaLiga y otros tantos en Europa, donde ha sacado a relucir este curso su mejor juego. Su porcentaje de eficacia en relación al tiempo de juego sigue siendo, sin embargo, aseado: 1 gol cada 389 minutos sobre el verde. A estos 4 tantos, agrega el moañés 5 asistencias, 3 en LaLiga y 2 en Europa.
Lejos de menguar, la producción goleadora del Panda se ha disparado esta temporada, hasta el punto de que el compostelano presenta los mejores números de su carrera tras 22 partidos jugados en la competición doméstica. Iglesias está a un solo gol de igualar sus registros del pasado curso. A sus 10 goles en Liga hay que sumar los 2 que ha aportado en la Europa League y los 2 que ha firmado en la Copa del Rey, elevando el número a un total de 14, con 14 jornadas ligueras por disputarse, más el recorrido que el Celta pueda tener en la Europa League, donde le restan un mínimo de dos encuentros.
Borja no solo ha relevado a Iago como principal proveedor del gol en el Celta, sino que también ha sucedido al morracense en la batalla por el Trofeo Zarra, que Aspas ha conquistado cuatro veces (tres de ellas consecutivas) y el santiagués ha cortejado en un par de ocasiones en el pasado.
Las 10 dianas convertidas hasta la fecha por el compostelano lo convierten en el segundo máximo artillero español de LaLiga, superado apenas por el azulgrana Ferran Torres, que suma 12. Mikel Oyarzabal y Lamine Yamal han firmado también 10 tantos, mientras que Alberto Moleiro contabiliza 9.
Nunca en este punto de la competición había anotado una decena de goles Borja, que durante un par de temporadas con el Betis llegó a rivalizar con Iago en la pugna por ser el máximo artillero del país. Su mejor registro en LaLiga es de 17 goles, con el equipo verdiblanco, en la temporada 2018-19. Este curso lleva camino de superarlos. Los 77 goles marcados por Borja en 237 partidos Liga están, en todo caso, muy lejos de los 167 anotados por Iago en sus 408 partidos en la máxima categoría del fútbol español.
Borja Iglesias puede suceder también esta temporada a Iago como representante del Celta en un Mundial. El moañés defendió la zamarra de la Roja en Rusia 2020, donde España fue eliminada en octavos de final por la anfitriona del torneo. Lo avala su gran momento de forma e ingente producción goleadora y también el hecho de que Luis de la Fuente haya contado con él en las últimas dos convocatorias del equipo nacional. El bajo momento de forma de Álvaro Morata y la reciente lesión de Samu Omorodion le despejan más, si cabe, el camino para estar entre los 23 futbolistas de campo elegidos por el seleccionador nacional.
El morracense y el compostelano son también el espejo en que se mira la nueva hornada de canteranos de la prolífica academia de A Madroa. Iago es el líder espiritual de un vestuario en el que la influencia de Borja sobre las nuevas generaciones es también muy importante. «Es importante cuando tus grandes estrellas llegan de tu propia cantera y se convierten en leyendas para otros chavales», señalaba recientemente el director de fútbol celeste, Marco Garcés.











