Desde hace menos de dos semanas por vez primera se explora la posibilidad de hallar energía térmica en el subsuelo de Canarias. El éxito del sondeo que se realiza en estos momentos en Vilaflor (Tenerife) supondría un espaldarazo para la penetración de renovables. Joaquín Gurriarán sigue de cerca el desarrollo de los trabajos.
¿En qué medida la geotermia, el éxito que puedan tener estos sondeos, contribuye al cambio de paradigma en la generación eléctrica en el Archipiélago?
Las renovables, eólica y fotovoltaica, cubren hoy el 20% en la generación de la electricidad que demanda Canarias. Ese porcentaje no llega ni a la mitad del que se alcanza en la Península (47%). Si sumamos el resto de necesidades energéticas, ir en coche al trabajo o coger un avión o el barco para ir a otra isla, por poner unos ejemplos, resulta que sobre el total del consumo energético final de los canarios, más del 95% es de origen fósil e importado. No lo llamaría ni siquiera oportunidad, es que no nos quedan muchas alternativas para favorecer la penetración de renovables y reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2). Solo esta fuente nos puede traer un salto en soberanía energética, es una de las grandes bazas para mejorar la autosuficiencia sin emitir CO2.
Las probabilidades de éxito de las prospecciones están en torno a un 60%. ¿No son escasas en comparación con las fuertes inversiones que requieren?
El sector estima ese porcentaje para zonas volcánicas o de encuentro de placas tectónicas. Es un valor muy genérico que, efectivamente, puede resultar escaso.Por eso se hacen, y los hemos hecho nosotros durante los últimos tres años, unos estudios superficiales en el 8% del territorio de Tenerife y un poco más en La Palma. El objetivo de ese trabajo es obtener una mayor certeza, determinar los puntos en los que la probabilidad de éxito es mayor. Aun con todo, la garantía de éxito puede tenerse aún por baja, mientras que las prospecciones son muy intensivas en capital, pero contamos con ayudas europeas.
¿La falta de financiación había frenado el avance hasta ahora?
El riesgo es elevado y las ayudas europeas [43 millones de euros en Tenerife y 106 millones en el conjunto de la comunidad autónoma] han venido a animarnos a invertir. Puede que el tesoro esté bajo los pies, pero puede que no encontremos nada, es difícil saber lo que va a ocurrir ahí abajo. El resultado de los estudios superficiales y tener cubierta la mitad de la inversión dibujan un escenario más cercano al éxito.
Con todo, ¿por qué la apuesta?
DISA somos una empresa con vocación industrial y canaria, y no estamos solos en esto, vamos con el Cabildo de Tenerife, que vela por el interés público y tiene el 49% de las participaciones del consorcio que se ha creado [Energía Geotérmica de Canarias]. Además, contamos con el expertise de la compañía islandesa Reykjavik Geothermal, que tiene un 25,5%, el mismo porcentaje que nosotros.
«Del total del consumo energético final de los canarios, más del 95% es de origen fósil e importado»
¿Habrá más sondeos?
Sí, porque eso multiplica la probabilidad de éxito. Con un 60%, hacer cuatro o cinco sondeos debería llevar a encontrar algo. La idea es que el primero, si no la fuente de calor que perseguimos, al menos nos aporte datos que nos ayuden a interpretar las especie de ecografías que arrojan los trabajos previos superficiales.
¿Van a hacer cuatro o cinco sondeos en Tenerife?
Para la concesión de las ayudas, el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) exige un mínimo de tres. Tenga en cuenta que las ayudas europeas recibidas cubren el 50% de la financiación necesaria para estos sondeos de investigación, tanto el trabajo previo como la fase en la que estamos ahora, que es la que más recursos consume.
¿Los tres en la misma zona?
Fuimos adjudicatarios de una área muy amplia y nos quedamos con tres enclaves principales. La este, por encima de Fasnia y por debajo de la corona forestal, la descartamos por dificultades orográficas y porque los trabajos superficiales nos lo aconsejaron. En la sur es en la que estamos operando y hay una oeste, que está en Santiago del Teide.
¿Por qué empezar por Vilaflor?
Porque en el área de Santiago del Teide las restricciones ambientales eran mayores y continuamos con los trámites. Empezamos por el enclave para que el contamos con todas las autorizaciones pertinentes, tanto ambientales como administrativas.
¿Cuándo habrá resultados?
Cada sondeo nos lleva entre cuatro y seis meses. Somos bastante prudentes porque es la primera vez que nos enfrentamos a este tipo de reto; por vez primera se va a bajar en España a 3.000 metros de profundidad, por lo que estimamos que estaremos más cerca de los seis meses que de los cuatro. El segundo que hagamos sí esperamos que se resuelva en cuatro meses.El primer sondeo nos llevará hasta verano, junio, julio o un poquito más, y el siguiente estará para antes de final de año. Todo esto dicho con mucha prudencia, queremos saber el resultado desde el minuto uno, pero se necesita tiempo para trabajar.
¿Qué deben encontrar para dar por positivo el sondeo?
Hay varios factores a tener en cuenta. El calor es prioritario, pero necesitamos también acuíferos o bolsas de agua que capturen ese calor y nos lo traigan a la superficie. A esa profundidad existe una presión que hará subir el agua de manera natural y esperamos que se expanda lo suficiente como para mover una turbina de vapor.
«Puede que el tesoro esté bajo los pies o puede que no encontremos nada, es difícil saberlo»
¿Acuiferos nuevos?
Sí, sí. Es importante hacer una observación, buscamos el agua a gran profundidad, se trata de agua de mala calidad, muy salobre, que no es aprovechable. Los pozos y galerías de Canarias están en torno a un máximo de 600 metros de profundidad, a partir de esa distancia el agua gana sal y ya no sirve para beber ni regar. A partir de los 600 metros es donde buscamos nosotros. Además, en los primeros 800 metros hacemos un doble encamisado, como si metiéramos un boígrafo dentro de otro, para que ni esos acuíferos nos aporten agua fría ni nosotros metamos en ellos agua mala.
A partir de ahí, ¿qué aportación puede ofrecer cada pozo?
Tenemos datos históricos, porque esto es novedad en España, pero se lleva haciendo 40 años en Azores; 80, en Islandia y cien, en Italia. En Azores se atiende con geotermia el 50% de la isla principal. Los primeros sondeos determinan la construcción de una planta para equis megavatios, pero escalable. Quiero decir que no sabemos lo que nos vamos a encontrar. Puede que empecemos con una planta de tres o cinco megavatios y luego hallar más, de ahí que sea escalable y pueda crecer la central. Pero con suerte hallamos un pozo de siete a diez megavatios.
¿Y esa central está prevista?
Se tramitaría a partir de encontrar el recurso y eso serían otros dos o tres años. Para la evacuación a la red no habría problema, hay subestaciones próximas. n
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