En un mercado en el que los precios no dejan de apretar —y con una demanda que sigue por delante de la oferta—, encontrar pisos en Zaragoza capital por poco más de 120.000 euros se ha convertido casi en una rareza.
En las últimas semanas, distintos análisis del sector han vuelto a poner el foco en la escalada: el precio medio de compraventa en Zaragoza ronda los 1.743 euros/m² tras crecer en torno a un 10% interanual, mientras el alquiler se sitúa alrededor de 10,4 euros/m² al mes, con un desajuste claro entre creación de hogares y vivienda nueva autorizada. En paralelo, el ciclo alcista se refleja también a nivel nacional, con subidas cercanas al 10% en 2025 y compraventas en máximos desde 2008, según datos difundidos por el Colegio de Registradores.
Vista aérea de Zaragoza / JAIME GALINDO / EPA
Echando un vistazo al complicado mercado inmobiliario de Zaragoza hemos encontrado a la venta un piso en el barrio más poblado de la ciudad por 124.000 euros. La vivienda tiene 57 metros cuadrados, dos dormitorios, un baño y un pequeño balcón. Este piso en venta se presenta como una opción interesante tanto para parejas que buscan su primera vivienda como para quienes valoran una inversión en una comunidad tranquila. La vivienda destaca por su salón luminoso, con salida a un balcón que aporta desahogo y un plus de luz natural, algo muy buscado en pisos de tamaño medio.
Dos habitaciones
En la zona de descanso, la distribución es práctica: una habitación principal de 10 m² pensada para el día a día y una segunda estancia de 7,80 m² que puede funcionar como dormitorio auxiliar, despacho o cuarto de invitados. La cocina, de enfoque funcional, ofrece espacio suficiente para incorporar una pequeña mesa de desayuno, mientras que el baño cuenta con plato de ducha y ventana, un detalle que mejora la ventilación y el confort.

Dormitorio principal de la casa a la venta en Delicias / TUCASA.COM
El inmueble, construido en 1970 y en buen estado, dispone de calefacción eléctrica y agua caliente mediante termo, garantizando autonomía y facilidad de uso. Aunque se encuentra en una segunda planta sin ascensor, el acceso se describe como cómodo por el reducido número de escaleras. Un piso con carácter, con margen para personalizar y con ese punto de “encanto” que suele marcar la diferencia en las visitas.















