SAN VALENTÍN | Amar con alzhéimer: «Es muy duro, pero estaré con él hasta el final»

Hablemos de amor. Con mayúsculas y sin postureo. Hoy, los carteles publicitarios anuncian San Valentín y los comercios amplían sus ofertas de regalo. Pero las parejas de este reportaje no celebran el 14 de febrero, ni falta que les hace. Nunca lo han hecho, y eso que llevan medio siglo juntos, toda la vida. Se casaron, por la iglesia, en un tiempo donde hacerlo de otra manera era impensable e imposible. Se casaron, asumiendo en sus votos matrimoniales que se amarían «en la salud y en la enfermedad». Nadie les dijo cuándo la enfermedad llamaría a su puerta, ni qué enfermedad sería. Ya lo saben. Se llama alzhéimer y es «demoledora». Hoy Levante-EMV rinde homenaje a aquellas parejas que se quieren, que se cuidan, que se protegen y que asumen que el camino que ahora recorren, en la etapa de su vida donde ya están jubilados, con los hijos mayores y los nietos como motor de felicidad, es el más difícil de transitar. Porque amar con alzheimer son palabras mayores.

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