Baleares cierra su deducción fiscal para que los propietarios no suban los precios de los alquileres o los ajusten al IPC en 2026. Una desgravación que será de en torno a 2.000 euros por contribuyente y de entre 600 y 800 euros por inmueble. Así lo ha asegurado esta mañana el portavoz del Govern, Antoni Costa, en la rueda de prensa posterior al Consell de Govern. En este sentido, Costa señala que la iniciativa se llevará a cabo a través de una enmienda al proyecto de ley derivado del decreto ley de aceleración.
«La cuantía que está cerrada es en torno a 2.000 euros por contribuyente aunque por inmueble va a estar en torno a los 600 u 800 euros. Calculo que entre finales de marzo y la primera quincena de abril tendríamos el proyecto de ley aprobado con esta enmienda si finalmente se acepta y se aprueba. En todo caso esta enmienda se incluiría en la declaración de IRPF que se hará hasta el 30 junio de 2027 referida a 2026 ya se recogerá esta posibilidad. Las declaraciones se hacen a posteriori pero que sepan los arrendadores que si no suben el precio del arrendamiento por encima del IPC en 2026 tendrán este incentivo fiscal», destaca el portavoz del Ejecutivo.
Rebaja fiscal
Así, el Govern prepara una rebaja fiscal para incentivar que los propietarios de Baleares no suban los precios de alquileres en la revisión contractual de 2026. El Ejecutivo muestra su muestra su «preocupación» respecto a la subida de alquileres este año y plantea esta medida para frenar esta situación. Cabe recordar que, según datos oficiales del Ministerio de Consumo, los 24.500 contratos de alquiler que se renovarán en Baleares en 2026 crecerán una media de 383 euros al mes, es decir, algo más de 4.600 euros al año. Una cifra elevada que convierte la subida en una cantidad imposible de asumir para muchas familias que viven de un piso de alquiler.
En contra de subir el IRPF
Respecto a la propuesta del Gobierno Central de incluir una penalización en el IRPF a los caseros que suban el alquiler, el Ejecutivo balear muestra su rechazo al considerarlo «una política intervencionista y regulatoria».
«Dentro de la política de incentivos vemos con mejores ojos las políticas de bajadas de impuestos para incentivar que no una subida de IRPF para desincentivar. Reconozco que la medida que estamos preparando a través de una enmienda es un incentivo para que los arrendadores no suban el precio. Nosotros pensamos que es una mejor medida que la de subida de impuestos», determina Costa.
Suscríbete para seguir leyendo














