La mujer que permaneció dos años secuestrada en una casa de Murcia hasta que logró huir, como publicó La Opinión de Murcia, caminó kilómetros hasta la casa de su ex para pedir ayuda, según indican fuentes cercanas al caso.
En concreto, la víctima, el pasado martes, aprovechó que su captor se encontraba dormido para saltar el muro de la vivienda, echar a correr y pedir auxilio.
Entonces, la mujer, de 38 años, caminó más de cuatro kilómetros para pedir socorro. Su destino: la casa de un varón con el que había tenido antaño una relación, y al que llevaba mucho tiempo sin ver. La afectada, de origen extranjero, no tiene más familia en Murcia: únicamente cuenta con un hermano en España, pero él reside en una provincia de Cataluña.
Quien ayudó a la herida es un hombre jubilado y viudo que, al ver el estado en el que estaba la víctima, la socorrió rápidamente.
María, vecina del presunto secuestrador y sospechosa de encubrimiento, es sacada de dependencias policiales para ser puesta a disposición judicial en Murcia / Israel Sánchez
Fue él quien, según explican fuentes sanitarias, acompañó a la afectada primero al centro de salud del Infante (el que está más cerca de su domicilio) y, de ahí, al Reina Sofía de Murcia. Los sanitarios del primer centro de salud, al ver que la mujer presentaba heridas y hematomas por todo el cuerpo y había sido víctima de brutales agresiones, avisaron a Emergencias y alertaron a la Policía.
El hombre que fue el salvador de la damnificada también fue interrogado por los investigadores, por si su testimonio pudiera aportar luz a lo sucedido. Este señor narró que él ni siquiera conocía al sospechoso del secuestro y las agresiones sexuales, y que durante años no tuvo contacto con la mujer, hasta que ella apareció en su casa, malherida.
Según relataría luego la perjudicada, su secuestrador la sometió durante años a numerosas vejaciones y palizas por las cuales habría hasta perdido la visión de un ojo. La mujer contó que este individuo la amenazaba con armas, la maniataba, la golpeaba con palos y la violaba. Relató episodios de crueldad extrema. Su estado físico era lamentable: había perdido la visión de un ojo de una paliza, presentaba golpes, navajazos y una brecha en la cabeza.
La víctima, tras pasar por el hospital, fue dada de alta, puesto que la mayoría de las lesiones que presentaba eran antiguas. Tras salir del Reina Sofía, fue trasladada a una casa de acogida de Murcia. A salvo.
Una paliza a su exmujer
Alberto S. M., el sospechoso de raptar y agredir sexualmente a esta mujer, cuenta con antecedentes por violencia machista, confirman fuentes próximas a la investigación.
En concreto, fue en el año 2015 cuando la que fue su esposa, con la que tuvo dos hijos, denunció ante la Policía que este individuo le había propinado una paliza.
Tras este episodio de violencia, el sujeto fue detenido y su nombre introducido en el sistema como maltratador.
«¡Llévame a mi casa!»
«Se dedicaba a la droga, yo veía entrar la gente, venían a comprar«, comentó un vecino, en la puerta de la vivienda de San José de la Vega, a los medios de comunicación congregados en el lugar. Alberto S. M. «tenía aparatos, estaba él fabricando su droga, lo que fuera», destacó, para añadir que el aparato en cuestión al que se refiere estaba funcionando las 24 horas del día.
«Un día oí a una mujer llorar y gritar ‘llévame a mi casa’. Y ahora me entero de que tenía a una mujer ahí en el huerto», cuenta un vecino
«Un día oí a una mujer llorar, chillar, hará cosa de siete u ocho meses, una mujer que gritaba «llévame a mi casa». Y ahora me entero de que tenía a una mujer ahí en el huerto. Yo qué sé, pensé que era un matrimonio que se estaba peleando», admitió este paisano.
El residente contó que «yo de esa gente me aparto, no quiero saber ‘na’. No me ha pillado de susto, había que echarle de comer aparte». En su opinión, «nada más verle la cara, te lo decía todo».
«Yo no sé cómo no ha venido la Policía antes aquí, pero yo tampoco la iba a llamar, porque no quiero problemas«, espetó el vecino.
Armas de fuego y drogas
El registro de la casa de San José de la Vega fue autorizado por el Juzgado de Guardia de Murcia este miércoles, un día después del arresto del sujeto. Orden judicial en mano, los investigadores procedieron entonces a efectuar un registro en la casa de la huerta donde la mujer pasó estos años retenida. En el interior de la propiedad hallaron armas blancas y de fuego, estupefacientes y útiles como los que la perjudicada describió que usaba el sospechoso para atarla y amordazarla.
Asimismo, los agentes arrestaron a dos vecinos (un hombre y una mujer) del sospechoso, dado que, supuestamente, conocían qué estaba haciendo este individuo con la víctima y, pese a ello, no alertaron a la Policía en ningún momento.
Alberto S. M. y sus vecinos pasan este viernes a disposición del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Nº 1 de Murcia. Él, como presunto autor de un delito de detención ilegal, agresión sexual y violencia de género. Los vecinos, como sospechosos de encubrir sus actos.














